Foto: Alejandro Rodríguez/VANGUARDIA.
Este jueves en el Teatro de la Ciudad la flautista rusa será la solista de la pieza principal del próximo concierto de temporada de la Orquesta Filarmónica del Desierto

Feliz de poder volver a los escenarios, siendo este su primer concierto en vivo desde que inició la pandemia, la flautista rusa asentada en la Ciudad de México, María Vakorina, está lista para llevar a los seguidores de la Orquesta Filarmónica del Desierto una retadora pieza para su instrumento.

El Concierto para Flauta y Orquesta de Jacques Ibert es la obra con que este jueves 27 de mayo, desde el Teatro de la Ciudad Fernando Soler, liderará el cuarto concierto de temporada de la OFDC, el cual se realizará tanto de manera presencial como virtual, a través del auditorio digital Luminet, en punto de las 20:30 horas.

En entrevista con VANGUARDIA, la artista explicó que el concierto que tocará esta noche es uno de los más demandantes para la flauta y destaca por el reto técnico que implica para el intérprete.

“Tiene muchas cosas difíciles, pasajes complejos, pero por ejemplo el segundo movimiento es muy lírico, es hasta cierto punto trágico”, explicó, “no está documentado pero hay una historia que se cuenta que, cuando el compositor estaba escribiendo este concierto se murió su padre, y el segundo movimiento es como una dedicatoria a su padre que acababa de fallecer. Es un concierto que tiene todo lo que puedes esperar en una pieza: lugares muy hermosos y pasajes muy alegres y muy demandantes”.

Vakorina, que llegó a México en 2006 y desde entonces reside en el país, nos contó que, cuando inició su paso por la música a temprana edad, la flauta no era un instrumento muy popular, pero gracias a que sus padres también son músicos ella pudo entrar a este mundo.

“Tocan en una orquesta y yo fui a escuchar un concierto y en aquella ocasión el solista era flautista y estaba tocando la Suite no. 2 de Bach y me impactó, me encantó el sonido y cómo se veía el instrumento”, recordó, “quedé maravillada por el sonido y dije, algún quiero estar ahí. Habrán pasado como dos meses y empecé a tocar”.

Inmersa ahora el reino de la flauta explicó que hay mucho material para este instrumento. Gran parte de este es barroco, contó, pero escrito originalmente para la flauta traversa, precursora de la actual transversal.

“En 1850, por ahí, la flauta evolucionó más o menos así como la conocemos ahora y es cuando empezó realmente su renacimiento, porque se mejoró muchísimo la afinación, el sonido se hizo más grande, entonces empezaron a escribir muchas obras los compositores de la época romántica para flauta y después en el impresionismo Ravel, Debussy y otros empezaron a usar muchísimo la flauta en sus obras orquestales”, comentó.

La charla derivó en las propuestas musicales más actuales, y en este sentido confesó que no ha tocado tanto de música contemporánea como le gustaría y reconoció la dificultad que algunos músicos tienen para reconocer su valor.

“Yo opino que el mundo cambia, todo cambia. No hablamos como se habla hace cien años, entonces el arte cambia; ya nadie pinta como Rafael, por ejemplo, entonces obviamente la música tiene que cambiar”, dijo.

“A veces nos cuesta trabajo entender la música contemporánea pero yo creo que necesitamos cambiar nuestra perspectiva y no esperar lo mismo que esperar al escuchar a Rachmaninoff o Brahms. Como cuando ves una obra de Pollock o de Kandinsky no estás buscando una silueta perfecta, sino es otro tipo de impacto y lo mismo pasa con la música contemporánea”, agregó.

Con base en su experiencia en México, donde ha participado con la Orquesta Sinfónica de San Luis Potosí, la Camerata Mazatlán y actualmente es flautista principal en la Camerata Metropolitana, Vakorina comentó que ve un incremento en el gusto de los espectadores por la música, así como de nuevos estudiantes interesados en aprender su instrumento.

“Yo creo que cada vez hay más oportunidades. La pandemia nos ha bajoneado un poco, truncado el progreso que traíamos, pero poco a poco estamos volviendo y es maravilloso que en Saltillo ya estén haciendo conciertos en vivo, es fantástico”, mencionó

“Siento que aquí hay muchas oportunidades, a la gente le gusta más la música, hay muchas personas que quieren aprender, que quieren saber y siento que cada vez hay más público. En cuanto a la flauta, los flautistas, yo veo que cada vez hay más estudiantes, cada vez hay más gente que quiere aprender y hay chavos que están tocando muy bien y eso me da muchísimo gusto porque cuando yo empecé a estudiar, hace muchos años en Rusia, como que la flauta no era tan popular, incluso cuando llegué a México como que no interesaba y ahora, por alguna razón, cada vez más gente se está interesando y quieren aprender”, concluyó.

La flautista, quien también compartió que le gustaría tocar en un futuro un arreglo para flauta y orquesta del Concierto para Violín y Orquesta de Khachaturian, se presentará junto a la OFDC en un espectáculo donde el conjunto coahuilense también interpretará el Preludio de Tristán e Isolda de Wagner y la Sinfonía no. en Re mayor de Brahms. Los boletos se pueden conseguir en 100 pesos virtual y 200 presencial a través de E-Ticket.