Ganador. Las tarjetas le dieron la decisión mayoritaria a McGregor con puntuaciones de 48-47, 48-47 y 47-47 para encontrar la redención./ Foto: Archivo
‘Notorious’ aprendió la lección de la primera pelea, en la que fue vapuleado en dos rounds

‘Notorious’ aprendió la lección de la primera pelea, en la que fue vapuleado en dos rounds. Esta vez se preparó para enfrentar a un rival más corpulento que él e hizo valer su estrategia de mantener la pelea a la distancia, en la que pudo imponer su boxeo y evitar la fortaleza de Díaz.

Ese plan de pelea funcionó desde el primero de los 5 rounds a los que estaba pautada la pelea. 

Tras un inicio lento y con muchas precauciones de parte de los dos luchadores, McGregor cazó a Díaz con una potente derecha y lo dejó sentado en el suelo. No se desesperó el irlandés y dejó correr la pelea.

En el segundo repitió la dosis McGregor y dejó sentado a Nate Díaz de nuevo, pero esta vez el norteamericano reaccionó y encontró finalmente un espacio en la defensa de McGregor, lo hirió y fue por él. El irlandés estaba tocado pero logró pasar el round. Parecía que ese iba a ser un punto de no retorno en la pelea, sobre todo cuando Nate Díaz tumbó parcialmente a McGregor en el tercero, pero ‘Notorious’ logró pararse y salir del atolladero. Sin embargo tuvo que resistir un ataque brutal de Díaz, que lo tuvo contra las rejas hasta el final del round.

Revivió McGregor en el tercero, sus puños encontraban blanco fácil en el rostro de Díaz que sangraba abundantemente. El irlandés se desenvolvía con comodidad y ahora era Nate Díaz el que lucía cansado. La pelea se fue contra las rejas en los tramos finales y ahí ninguno logró imponer su dominio. Nate buscaba la forma de llevar la pelea al suelo pero se enredaba con McGregor sin conseguirlo.

FINAL

Con un final incierto, McGregor parecía sentirse más seguro y trató de evitar el combate en el round de cierre. Nate Díaz logró al fin ponerlo contra las rejas y ahí pudo castigarlo; trataba de ripostar McGregor y cuando parecía que la pelea terminaría ahí, Díaz logró su objetivo. Llevó a McGregor al suelo y lo tuvo de espaldas contra la lona, quedaban 20 segundos que tenía que aprovechar al máximo. Intentó golpear lo más que pudo pero no le alcanzó. Al terminar el round se olvidaron los golpes. Nate Díaz ayudó a levantarse a McGregor, se abrazaron, y esperaron la decisión con deportividad.