Si bien una muerte será de suyo grave, sumar ya mil decesos representa un llamado de atención para todos. Es por ello, que alcanzar este pico debería invitarnos a todos a reflexionar

Decir a estas alturas que la pandemia de COVID-19 nos ha venido a cambiar la vida, puede parecer una obviedad. Sin embargo, algunas actitudes podrían dejar en duda que algunos sectores de la población, e incluso autoridades, hayan entendido a cabalidad lo mortal que se ha convertido esta enfermedad.

En esta edición publicamos el reporte de la Secretaría de Salud federal, en donde Coahuila lastimosamente alcanzó mil muertes por el coronavirus.

Si bien una muerte será de suyo grave, sumar ya mil decesos representa un llamado de atención para todos. Es por ello, que alcanzar este pico debería invitarnos a todos a reflexionar.

¿Qué debemos reforzar en nuestra actuar particular para evitar que esta pandemia siga creciendo y matando más ciudadanos?, ¿qué hemos hecho bien que debemos seguir implementando?

Evidentemente, nadie estaba listo para afrontar un reto de esta magnitud. Estamos hablando de la pandemia más grave de por lo menos los últimos 90 años.

Lo cierto es que a estas alturas, todos hemos recibido información -en mayor o menor medida- de lo que se debe hacer para frenar lo más que se pueda esta crisis sanitaria.

Mantenernos en casa lo más posible, usar obligatoriamente el cubrebocas, fortalecer las medidas de higiene como lavarse las manos constantemente, entre otras acciones han sido repetidas hasta el cansancio por los expertos.

Esta pandemia no está cerca de terminarse. El último cálculo, realizado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y el Centro de Investigación en Matemáticas (CIM), contempla que -al menos en Coahuila- no vamos ni a la mitad del camino que recorrerá esta contingencia.

A nivel nacional el escenario es similar. Ayer nos acercamos peligrosamente al medio millón de contagios.

Con ello, México se afianza en ser el tercer país en el mundo con más muertos y el sexto con más contagios.  

Es por ello, que más allá del actuar de los tres niveles de gobierno, los ciudadanos reforcemos nuestro actuar para evitar que se dé un alza pronunciada en los contagios y se eviten muertes.

Como referimos ayer en este espacio, la ruta para la tan anhelada vacuna contra el coronavirus es aún larga. Por lo que las medidas sanitarias que hemos aplicado en estos meses, seguirán siendo nuestro antídoto para evitar una crisis aún mayor.