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Las autoridades estatales son las más preocupadas por el tema, por lo que han ordenado a sus equipos que llamen, envíen mensajes o cartas a las personas para notificarles que deben acudir por una segunda inyección

Más de cinco millones de estadounidenses no están recibiendo la segunda dosis de sus vacunas contra la Covid-19 de Pfizer o Moderna, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, (CDC, por sus siglas en inglés), reveló este domingo el New York Times.

La publicación señala que las razones varían, algunos declararon que temían a los posibles efectos secundarios que pueden incluir síntomas similares a los de la gripe, otros aseguraron al diario que con una sola dosis contaban con protección suficiente para no regresar a las unidades de vacunación.

Algunos buscaron la aplicación de la segunda dosis pero no encontraron la vacuna de esa marca (Pfizer o Moderna) en las farmacias cercanas, por lo que optaron por rendirse y quedarse con una sola dosis.

El diario estadounidense aseguró que, desde el principio, a los expertos en salud pública les preocupaba que fuera difícil lograr que todos regresaran para una segunda inyección tres o cuatro semanas después de la primera por lo que no es de extrañar que, a medida que las vacunas se implementan de manera más amplia, el número de personas que se saltan la segunda dosis haya aumentado.

Las autoridades estatales son las más preocupadas por el tema, por lo que han ordenado a sus equipos que llamen, envíen mensajes o cartas a las personas para notificarles que deben acudir por una segunda inyección.

En lugares como Pensilvania, los funcionarios están tratando de asegurar que los estudiantes universitarios puedan recibir las dos dosis después de salir del campus durante el verano. Carolina del Sur ha asignado varios miles de dosis específicamente para personas que están atrasadas para su segunda inyección.

Hasta el momento, en Estados Unidos sólo hay una vacuna autorizada que requiere de una dosis, se trata de la fabricada por la farmacéutica Johnson & Johnson que suspendió su aplicación en el país tras una vinculación entre la inyección y casos graves de coagulación de la sangre.

En algunos casos, los problemas con los envíos o la programación pueden influir en las personas que pierden la segunda dosis. Algunos proveedores de vacunas han tenido que cancelar citas porque no recibieron las entregas de vacunas esperadas. 

Incluso, algunos proveedores han establecido clínicas especiales para personas que necesitan una segunda dosis. En Carolina del Sur, el sistema de salud Tidelands Health inició un programa específicamente para personas que recibieron sus primeras dosis de Pfizer más de 23 días antes, pero que no habían podido encontrar una segunda inyección. 

El clima invernal de los Estados Unidos también provocó la cancelación de algunas citas, “dependía del individuo reprogramar su horario en el portal web y eso simplemente se volvió difícil para la gente”, dijo Gayle Resetar, directora de operaciones del sistema de salud de Tidelands Health.

El CDC afirmó que, hasta el momento, hay datos limitados sobre la efectividad de la vacuna contra la Covid-19 cuando las dosis están separadas por más de seis semanas, aunque algunos países están administrando con un intervalo de hasta tres o cuatro meses.