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Funcionarios y sindicatos manipularon precios, revela informe de PF

CDMX.- El presidente Andrés Manuel López Obrador instruyó a su Gabinete investigar la denuncia por desvío de recursos por más de 17 mil millones de pesos en el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM).

Vanguardia publicó ayer, con información exclusiva de EL UNIVERSAL, documentos en los que distintas autoridades federales, como la PGR y la Policía Federal, indagan el desvío de recursos en las obras del NAIM.

El mandatario nacional detalló que ese tema fue revisado en la reunión matutina con su Gabinete para poder tener mayor información.

López Obrador indicó que esos documentos son parte de una denuncia anónima y que aún no hay elementos de prueba.

“Vamos a investigar y mañana tendremos mayor información”, expresó el Presidente.

En los documentos a los que tuvo acceso EL UNIVERSAL el desvío involucra a Raúl González, ex director general de obra del NAIM y a Carlos Noriega, ex director general de Administración del Grupo Aeroportuario de la ciudad de México (GACM).

Documentos a los que tuvo acceso EL UNIVERSAL detallan que el desvío investigado por la Policía Federal y cuyas conclusiones fueron entregadas al Órgano Interno de Control (OIC) del GACM, la Secretaría de la Función Pública (SFP) y la Procuraduría General de la República (PGR), involucra a Raúl González Apaolaza, ex director General de Obra del NAIM; Carlos Noriega, ex director General de Administración de GACM.

La autenticidad del documento fue verificada con la encargada de la investigación, cuyo nombre se resguarda por razones de seguridad, en la propia Policía Federal. Además, la oficial encargada de la investigación envió copia del informe al entonces Comisionado Nacional de Seguridad (CNS), Renato Sales, quien confirmó a EL UNIVERSAL que lo recibió y ordenó dar vista a la PGR.

El informe de la investigación detalla que sindicatos y empresas supuestamente controladas por Apaolaza resultaron beneficiadas por un monto superior a 17 mil 500 millones mediante el monopolio de viajes de carga y la compra de material.

Todo estaba controlado: según testimonios de trabajadores en la obra, su ingreso al terreno sólo ocurría con previa autorización del sindicato y mediante el pago de un porcentaje.