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Su presidente, Fernando Suinaga, explica que los recursos pueden tardar varios meses para cumplir con los protocolos de transparencia

Si bien han sido numerosos los anuncios de millonarios donativos a la Cruz Roja para atender la emergencia derivada de los sismos de septiembre, no todos se han concretado. Algunos podrían tardar meses en llegar e, incluso, es posible que otros, al final, no se realicen.

Sobre los 144.4 millones de pesos en donativos económico reportados el lunes por la institución, Fernando Suinaga, presidente del Consejo Nacional de Directores de Cruz Roja Mexicana, aclara que no todos los recursos anunciados se han transferido. “De Apple, por ejemplo no hemos recibido, de algunos artistas tampoco; de Facebook sí, de Uber también. Samsung nos dio 10 millones en efectivo y nos ofrece ocho millones en especie, pero va depender del acuerdo al que lleguemos para establecer cómo los vamos a utilizar”.

En entrevista con 24 HORAS, señala que la empresa Inditex ofreció también un donativo de un millón de dólares, pero el dinero aún no llega porque antes deben seguir un trámite dentro de la propia empresa. Otra donación que está en el papeleo es la de Wal-Mart internacional, que espera un programa por parte de la Cruz Roja para determinar cómo se va a usar el dinero, lo cual da mayor transparencia.

A más de un mes del primer sismo que afectó principalmente a Chiapas y Oaxaca, los donativos siguen llegando y seguramente lo seguirán haciendo por dos o tres meses más. “Nosotros no podemos cerrar, como lo hacen algunas fundaciones que ofrecen un peso por cada peso que dona la gente pero con una fecha de corte. La Cruz Roja trabaja los 365 días al año, las 24 horas al día. Si dentro de un mes llega alguien que nos quiere dar un donativo, bienvenido”.

Incluso, dice, ha pasado que alguna empresa ofrece un donativo pero al final no procede. Las empresas trasnacionales, por ejemplo, deben someter la decisión a la aprobación de sus consejos de administración, pasar al área de finanzas de la compañía antes de entrar a la cuenta de la Cruz Roja.

Además de estos procesos con los benefactores, los estados financieros de la institución son auditados por KPMG, uno de los cinco grandes despachos del mundo.

“Nos ayudan con la revisión de la contabilidad y nos va a ayudar a revisar todo este tema”, dijo el presidente de la Cruz Roja mexicana desde 2012 a propósito del reporte que la institución y otras donatarias deberán presentar al Servicio de Administración Tributaria (SAT) al final de este mes.

Conforme a la ley de prevención de lavado de dinero, las organizaciones que reciben donativos están obligadas a reportarlos a la autoridad fiscal, junto con la información de los donantes nacionales, internacionales o gubernamentales.

EL DESTINO DE LOS DONATIVOS

Conforme a los protocolos internacionales, el mandato de la Cruz Roja es ofrecer ayuda humanitaria a los grupos más vulnerables por lo que la institución no participará, por ejemplo, en las labores de reconstrucción de vivienda.

“Probablemente exploremos algunos proyectos para algunas escuelas, pero los recursos son limitados. Preferimos ayudar a un mayor número de personas a través de la ayuda humanitaria que básicamente es la alimentación, sanidad, artículos para el hogar”, dice Suinaga, quien participó como voluntario de la Cruz Roja durante el sismo de 1985, cuando la institución de la sociedad civil era prácticamente la única con la capacidad para actuar.

Si bien en aquella ocasión la asociación colaboró en programas de vivienda esta participación se concretó a través de la Cruz Roja internacional, en respuesta a un llamado de ayuda de parte del Gobierno de ese entonces.

Con la experiencia del desastres ocurrido hace más de tres décadas, Suinaga Cárdenas considera que no hay punto de comparación en la respuesta oficial por la coordinación que existe. “El gobierno ha tenido un rol muy importante a través de la Secretaría de la Defensa Nacional, de la Marina, de Protección Civil. Hoy tenemos el puesto de mando, el C5 (el Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano)”.

De la respuesta de la sociedad, destaca que nuevamente ha sido excepcional. En pocos días recibimos más donativos que lo que habríamos recibido en otras emergencias. “Hemos recibido más de tres mil toneladas y tenemos más de cinco mil personas desplegadas en las entidades afectadas”.

Después de dos semanas del sismo del 19 de septiembre es normal que disminuya la ayuda en especie que llega a las sedes de la institución y ya se analiza el momento oportuno para cerrar los centros de acopio. La experiencia de más de 107 años obliga por ello a “ser ordenados” en la administración del dinero. “Tenemos que acompañar a la gente por un periodo mayor. No podemos cortar la ayuda porque hay gente que perdió su casa y su reconstrucción puede tomar meses”.

Sobre los reportes del uso político de la ayuda humanitaria aseguró que no tienen reportes en el caso de los cargamentos enviados por la institución. “Nuestras despensas y todo lo que entregamos dice que es totalmente gratuito y que no se utiliza para otro fin. No pedimos identificación alguna a los beneficiarios y tampoco nadie se ha acercado con nosotros a pedirnos apoyo para tal fin”.


LAS CIFRAS

43 mil 500 voluntarios permanentes colaboran con la Cruz Roja

5 mil personas, entre voluntarios y personal contratado por la institución, fueron desplegadas en los estados afectados

9 mil 263 empleados remunerados trabajan para la asociación

96 centavos de cada peso que llega a la Cruz Roja se entrega a los afectados por desastres; cuatro son para gastos administrativos.