Foto: Especial
La asociación civil Pronatura Noreste, lanzó una campaña de donación con el objetivo de realizar una estrategia urgente de conservación para salvar los humedales de Cuatrociénegas, los cuales son patrimonio de la humanidad

La asociación civil Pronatura Noreste, lanzó una campaña de donación con el objetivo de realizar una estrategia urgente de conservación para salvar los humedales de Cuatrociénegas, los cuales son patrimonio de la humanidad.

A través de la plataforma donadora.org  se está exhortando a la población en generar a ayudar a los científicos y juntar 700 mil pesos para los estudios hidrológicos y salvar el acuífero.

“Podemos perder millones de años de historia de la humanidad. ¡Juntos como ciudadanos podemos!” es uno de los exhortos de la convocatoria.

Cuatro Ciénegas está en Coahuila, al norte de México y se trata de un oasis en el desierto que peligra debido, según especialistas, al derroche del agua empleado para el cultivo de alfalfa. “Se está agotando el acuífero ancestral que sostiene a este ecosistema y a sus habitantes”, se lee en el argumento de la convocatoria.

Inclusive la investigadora de la UNAM, Valeria Souza, publicó un video donde también pide a la ciudadanía donar para cerrar el canal de Saca salada, “si no Cuatrociénegas no dura ni tres años”, mencionó. Dijo que puede ser una donación pequeña o grande pero lo más pronto posible.

Hasta el momento 55 donadores han aportado 44 mil 474 pesos pero el tiempo restante para reunir los 700 mil pesos antes del 25 de enero.

Souza explicó que con el recurso, se ayudaría a cerrar el canal y estudiar cómo rellenar el acuífero que se está secando, así como el apoyo legal para quien lo va a cerrar que es Pronatura Noreste.

Así mismo, se expone en la plataforma que el agua de los humedales de los ecosistemas de Cuatro Ciénegas es extraída por pozos dentro y fuera del valle. El 90% del volumen se escapa fuera del valle través de un canal agrícola en desuso que exporta el agua hacia Monclova, sin que nadie sea concesionario de esa agua que le pertenece al ecosistema y sin que nadie rinda cuentas por su aprovechamiento.

“Hemos sido testigos de la muerte de sus tortugas y peces endémicos del valle y hemos visto también cómo se secan cada vez más rápido sus pozas”, se asegura en la problemática.