El mes de junio que hoy concluye coincidió con el sexagésimo aniversario de dos películas hollywoodenses que, mientras que en Europa surgía la llamada “Nueva Ola Francesa”, revitalizarían por su cuenta la Meca del Cine.

Esto porque el 15 de junio de 1960 fue el estreno del clásico “Piso de Soltero”, del maestro Billy Wilder, que le dio a ganar 5 de los principales de su año incluyendo los de Mejor Película y Mejor Director, y apenas un día después, el día 16, se estrenó “Psicosis”, del “mago del suspenso” Alfred Hitchcock, que aunque no ganó ningún Oscar de los 4 a los que estuvo nominada (entre ellos los de Mejor Director y Mejor Dirección de Arte que sí ganó “Piso de Soltero”) quizás sea más recordada por los grandes públicos desde su autor (que era lo que los integrantes de la mencionada “Nueva Ola” criticaban se había diluido en la mayoría de los productos cinematográficos hollywoodenses) hasta lo relacionado a la dirección de arte, sin ir más lejos, por el Motel Bates donde se desarrolla la mayor parte de la historia.

“Piso de Soltero”, aunque no desconocida para los grandes públicos que la vieron en su momento en la pantalla grande, sigue siendo reconocida como quizás la obra maestra de Billy Wilder luego de haber realizado grandes películas desde 15 años atrás, entre las que se incluyeron otras ganadoras del Oscar como “Días sin Huella”, de 1945; “El Ocaso de una Estrella”, de 1950 o “Una Eva y Dos Adanes”, de 1959, por un lado dando a sus actores protagónicos dos de sus primeros grandes papeles en el cine: Jack Lemmon y Shirley MacLaine, y otra, uno de los grandes melodramas en la historia del cine precisamente sobre un soltero al que el amor hace que recobre su hasta entonces nebulosa dignidad.

De igual forma, en lo que en Francia comenzaba a hacer su respectiva historia uno de los máximos representantes de la también llamada “Nouvelle Vague”, Claude Chabrol, quien el pasado miércoles 24 hubiera cumplido 90 años de edad, en Estados Unidos se asomaba en medio de estrenos hollywoodenses como los de “Una Eva y Dos Adanes”, de Wilder o “Intriga Internacional”, de Hitchcock, con el estreno de su ópera prima como director, “Shadows”, de 1959, un joven actor neoyorkino de nombre John Cassavetes inauguraba lo que muchos consideran el circuito del cine independiente de la Unión Americana y también su serie de colaboraciones con una actriz que aunque ahí realizaba un papel fugaz de extra lograría con sus futuras mancuernas algunos de sus mejores trabajos en el cine.

Nos referimos a la primera actriz Gena Rowlands, quien el pasado 19 de junio estuvo de manteles largos por llegar a las nueve décadas de vida y quien le debe a quien posteriormente también sería su parea sentimental, John Cassavetes, dos grandes trabajos histriónicos que le dieron merecidamente las únicas dos nominaciones al Oscar de su filmografía a la Mejor Actriz de 1974 por “Una Mujer Bajo la Influencia” y de 1980 por “Gloria”. En el 2016 la señora Rowlands obtuvo un no menos merecido Oscar honorario por su trayectoria fílmica, y otro ganador del Oscar, en su caso al Mejor Guion Original de 1968 por su clásico “Los Productores”, el genial cómico Mel Brooks, cumplió 94 años de edad el pasado domingo 28.