Afirma. Obama reveló ayer que aun no hay pruebas de que el ataque haya sido ordenado desde el exterior. EFE
El Presidente dijo que los investigadores aún están estudiando cuáles habrían sido las motivaciones del atacante.

WASHINGTON.- El presidente Barack Obama declaró ayer por la tarde, que no hay pruebas claras de que el hombre que abrió fuego en un club nocturno de Orlando haya recibido órdenes para realizar su ataque o que haya sido parte de un complot mayor.

Agregó que la información que poseen las autoridades indica que el tirador se inspiró en la información extremista que se difunde por Internet.

“Aunque luchemos contra el ISIS y otras organizaciones extremistas en el extranjero, e interrumpamos complots (terroristas), uno de los mayores retos que vamos a tener es esta propaganda que le llega a individuos que terminan motivados para entrar en acción”, dijo Obama.

En este sentido, mostró su preocupación por el problema añadido de que estas personas radicalizadas tengan “un acceso fácil” a “armas muy poderosas”, como las empleadas por el autor de la matanza.

“Pensamos que es terrorismo e ignoramos el problema que tenemos con las armas. Tenemos que ir tras las organizaciones terroristas y extremistas, pero también tenemos que asegurarnos de que a esta gente no le resulta fácil obtener este tipo de armas”, aseveró.

El Mandatario añadió que la investigación se encuentra en sus etapas preliminares y que se está manejando como una pesquisa sobre terrorismo.

Obama confirmó que el agresor obtuvo las armas de manera legal, ya que no tenía ningún tipo de historial criminal.

“Lo fácil que sea o no obtener este tipo de armas marcará la diferencia en este tipo de casos. No importa la motivación”, reiteró el Mandatario.

INVESTIGAN MOTIVACIONES
El Presidente dijo que los investigadores aún están estudiando cuáles habrían sido las motivaciones del atacante.

Pese a que el Estado Islámico se adjudicó la responsabilidad, esto no necesariamente implica que haya habido coordinación entre el atacante y el grupo terrorista antes de la masacre.

El presidente Barack Obama habló en la Casa Blanca después de ser informado sobre la investigación realizada por el director del  Buró Federal de Investigaciones (FBI), James Comey; el secretario de Seguridad Nacional, Jeh Johnson, y otros funcionarios.