El régimen ha elegido a su héroe: se trata de un personaje al mejor estilo Rambo que hace justicia ante los ataques externos. Es su nueva diplomacia que preocupa a los países democráticos de Occidente. Foto: Tomada de Internet
El régimen ha elegido a su héroe: se trata de un personaje al mejor estilo Rambo que hace justicia ante los ataques externos. Es su nueva diplomacia que preocupa a los países democráticos de Occidente

El término que describe a aquellos que practican la nueva forma de diplomacia de China es "Wolf Warrior" y es notablemente diferente de la forma insípida habitual en que China expresa sus puntos de vista a la comunidad internacional.

El término está vinculado al título de una serie de películas de acción patriótica en China, con protagonistas "como Rambo" que luchan contra enemigos en el país y en el extranjero para defender los intereses chinos. La primera película se estrenó en 2015 y ha sido un gran éxito en la taquilla china.

Una secuela de 2017 llamada "Wolf Warrior 2" tiene el lema "A pesar de que a miles de kilómetros de distancia, cualquiera que aflija a China pagará", iguala el tono de los diplomáticos de Wolf Warrior que ha molestado tanto a los enemigos como a los aliados potenciales.  

La diplomacia de Wolf Warrior de Pekín se mostró plenamente después de que el Fiscal General de Missouri Eric Schmitt presentó una demanda contra China en abril por las acciones sospechosas de China o la falta de ella en el manejo de la pandemia COVID-19. California y Florida siguieron con otras demandas, al igual que algunas empresas e individuos.

Wang Yi, ministro de Relaciones Exteriores de China, y un consejero de Estado dijeron en una conferencia de prensa el domingo: "Estas demandas frívolas contra China por COVID-19 tienen cero base de hecho, ley o precedente internacional. Son completamente de mala calidad.

Wang agregó: “Contraatacaremos fuertemente contra las calumnias maliciosas y defenderemos firmemente el honor y la dignidad nacionales. Expondremos la verdad para contrarrestar las manchas gratuitas y defender firmemente la justicia y la conciencia. No importa en qué etapa de desarrollo llegue, China nunca buscará la hegemonía ".

El diario de Alibaba, basado en Hong Kong, señaló que “el coronavirus le dio a China la oportunidad del siglo en América Latina”. Los expertos consultados por el SCMP creen que Beijing “está ganando la batalla de la percepción” en el hemisferio sur. “Argumentan que esta crisis puede ser una oportunidad como ninguna otra para que China muestre su capacidad de liderazgo en una región que necesitará más ayuda”. El medio no explicó cuál cree que será el precio que pagarán los países de la región por esa asistencia.

El periódico Financial Times, por su parte, hizo referencia al tema en una columna firmada por Gideon Rachman, experto en geopolítica. En su columna titulada “Se avecina una nueva crisis mundial en el este de Asia”, el autor plantea que “el orgullo y la paranoia de Beijing son una mezcla peligrosa para el mundo”. El editorialista inglés no es particularmente un admirador de Donald Trump y está muy lejos de su retórica. Incluso, en una de sus textos advirtió que una de las consecuencias de la pandemia podía derivar en una “vuelta al nacionalismo”. Su artículo estaba ilustrado indistintamente con Xi Jinping, Trump, Angela Merkel, Emmanuel Macron y Boris Johnson. Todos con sus respectivas mascarillas.

El diario de Ma cita a uno de los máximos expertos en el régimen, Evan Ellis. “Mientras la crisis se profundiza en América Latina, el mayor ganador parece ser China. Probablemente expandirá su presencia comercial e influencia política en América Latina y el Caribe”, dice el académico de la Escuela de Estrategia de Guerra del Ejército de los Estados Unidos. Había planteado algo similar en Infobae semanas atrás.

“El gobierno chino puede sentir que el coronavirus hace que este sea un buen momento para actuar, mientras el mundo mira hacia otro lado”, opina Rachman. El autor indica que existe un gran grado de paranoia en la cúpula del poder chino. Enumera los recientes tropiezos del régimen entre las protestas en Hong Kong, la pelea comercial con Washington, las acusaciones por la pandemia y una contracción de la economía como nunca antes en los últimos 25 años.

La influencia de Beijing en América Latina, pues, contaría con la benevolencia de la actual era sombría. El brote epidemiológico hará estragos en las economías regionales, tierra arrasada ideal para un renovado socio. En Venezuela y Ecuador el tendal de deudas a su favor es casi impagable y los recursos de esos países se desangran para cumplir sus compromisos. El gobierno del segundo intenta salir del ahogo tras años de Rafael Correa.

Pero hay otros objetivos que se abren paso. En la Argentina, por ejemplo, la anunciada expropiación por parte del gobierno local de Vicentin -una gigantesca empresa agrícola- ilusionó a la jerarquía asiática. Es que en 2016 China Oil and Foodstuffs Corporation (Cofco) -la mayor empresa alimenticia estatal- compró Nidera, otro de los emporios cerealeros argentinos. Ambas administraciones, unidas, podrían desequilibrar el mercado al concentrar más del 20 por ciento de la producción. Una soberanía (alimentaria)... compartida.

En Beijing hacen cuentas: una asociación con la compañía argentina tomada por la Casa Rosada les permitiría fijar precios en la cadena de comercialización de granos. Pero también estarían en condiciones de soñar a lo grande: quedarse, por qué no, con el canal hídrico que atraviesa el corazón agrícola que llega hasta los puertos de Paraguay. Los exportadores de esa cuenca -los de aquel país, los del sur de Brasil, y los de Uruguay- encienden sus luces de alarma. Una gestión china podría encarecer tanto sus operaciones en la región que haría inviable el negocio.

Rachman pone el acento en la distracción actual de las democracias potentes ante el avance de la autocracia. “El mayor problema es que el mundo exterior está muy distraído, dividido e intimidado para responder coherentemente. Eso puede persuadir a Beijing de correr un riesgo alto: hundir al mundo en una nueva y peligrosa crisis”, avisa. La diplomacia del “Rambo chino” parece dar sus primeros frutos que serán recogidos en América Latina, posiblemente.

Carlos Martínez

Licenciado en Diseño Gráfico, egresado de la Escuela de Artes Plásticas de la UAdeC. Especialista en periodismo en tiempo real y temas virales. En diseño editorial, ha realizado proyectos de revistas culturales y educativas. Con 12 años de experiencia en medios digitales, actualmente es editor web en Vanguardia MX.