Racers tuvo un debut desabrido en casa, luego de perder sus dos partidos ante las Lobas de Aguascalientes | Foto: Alejandro Guerrero
Aunque no pudieron superar a sus rivales en sus dos juegos, el equipo de casa vendió cara las derrotas

Racers Saltillo no tuvo el debut que esperaba dentro de la Liga Mexicana de Baloncesto Profesional Femenil, luego de caer sus dos primeros compromisos contra las Lobas de Aguascalientes.

El primer cotejo se llevó a cabo el sábado por la noche en el remodelado Gimnasio Nazario Ortiz Garza, en lo que fue el primer compromiso del equipo saltillense, pero que se celebró a puerta cerrada y sin afición debido a las restricciones sanitarias por la pandemia del coronavirus.

El marcador terminó 68-57 a favor de las hidrocálidas, luego de que las jugadoras locales no pudieron sintonizar con el sistema de juego impartido por su entrenador Oscar Espitia.

Paloma Flores fue quien tomó el liderato de la ofensiva y logró acumular 11 puntos, pero no fueron suficientes para hacer daño al equipo canino, que se mostraron una soberbia superioridad, sobre todo debajo de la pintura, donde presentaron una mayor altura, tanto para bloquear los tiros, así como apoderarse de los rebotes, tanto ofensivos como defensivos.

Para el segundo encuentro, celebrado en el mismo recinto y contra el mismo rival, Espitia pudo amalgamar un quinteto que pudo hacerle frente a sus rivales, dando como resultado un enfrentamiento mucho más parejo, al grado de que tuvo que definirse en los segundos finales.

El marcador terminó 61-58 a favor de la visita, la cual tuvo que esforzarse de sobremanera para poder conseguir la barrida a domicilio.

En el segundo duelo, destacaron por el equipo local la estadounidense Nicole Millender, quien con sus 21 puntos y 7 rebotes demostró que se quiere ganar la confianza del entrenador. Nuevamente la guerrerense Paloma Flores fue clave para hacer daño al equipo rival, pues aunque las Lobas dieron el extra para evitar que hiciera daño, supo repartir el juego a sus compañeras.