El psiquiatra dio a conocer que durante la prueba que le aplicó a Diego detectó que el paciente sufre psicósis aguda, además de tener antecedentes médicos al respecto

Agotado el segundo proceso penal, una juez de control vinculó a proceso a Diego N por el crimen que le quitó la vida a la profesora de Economía, Magdalena Aguilar Dubois la semana pasada, pero llevará prisión preventiva dentro del Cesame al presentar cuadros psicóticos.

En una audiencia que se llevó a cabo en más de ocho horas, la juez de control escuchó las evidencias que presentó el Ministerio Público para acusar a Diego N como autor material del asesinato, argumentando su teoría en las entrevistas realizadas a la familia, los vecinos y los hallazgos en el propio domicilio de la colonia Las Misiones.

En este primer desahogo de pruebas, los agentes informaron al juez que la probabilidad de que el imputado haya cometido el delito, se debe a que nunca, en las posibles 36 horas que tenía la profesora de haber fallecido, Diego informó algo a la policía, pese a que las versiones indican que el mismo estaba al interior del domicilio incluso al momento en que fue detenido.

Así también, los agentes revelaron que incluso Diego, habría intentado construir una escena del crimen dadas las características encontradas en todo el domicilio, como manchas de rastro de sangre.

Algunas de las entrevistas que realizó en Ministerio, arrojaron que todo empezó por el reporte de los vecinos de un posible robo, pues a las afueras del domicilio afectado, encontraron destrozos al auto que conducía Magdalena, además de notar que había la silueta de un hombre robusto al interior de la casa.

Una hora después de esta audiencia que se llevaba frente a Diego, la juez tuvo que otorgar un receso urgente, el imputado empezó a hacer señalamientos contra los agentes durante la entrevista que le estaban haciendo a uno de los dos Psiquiatras contratados para analizar su perfil, dado que ya existían indicios de que era paciente psiquiátrico.

“Yo se quienes son”, expresó Diego para después soltar una carcajada y agregar: “Qué divertido es esto”.

“Les pagan 1 millón de dólares. Vienen de los Zetas. Nadie va a salir vivo de esto, los voy a cortar en pedacitos”, manifestó Diego una vez más interrumpiendo el diálogo, por lo que la juez pidió que lo retiraran a una sala contigua donde pudiera junto con uno de sus abogados escuchar el proceso, mientras caminaba gritando a los agentes palabras altisonantes.

Continuada la diligencia, el psiquiatra dio a conocer que durante la prueba que le aplicó, Diego había manifestado que actualmente es pareja de una sobreviviente del holocausto, y que pronto vendría a vivir a México, por lo que detectó que el paciente sufre psicósis aguda, además de tener antecedentes médicos al respecto.

Además, una opinión extra que alimentó la audiencia, fue la de un neurólogo, quien mostró las pruebas científicas de que el comportamiento cerebral del acusado, no era normal, y tenía tiempo de haber contenido un padecimiento psiquiátrico.

“Yo no soy el encargado de decir esto. Pero la experiencia me permite ver que el patrón cerebral que mostró el paciente, es de una persona con autismo o esquizofrenia”, expresó.

En su primera audiencia ante la juez, el MP pidió al órgano aceptar la clasificación de feminicidio; versión que durante esta nueva audiencia fue negada por la autoridad dado que no existen condiciones que comprueben que el asesinato se cometió por efectos de género, sino que más bien se registraron en un entorno donde la víctima y el victimario tenían una relación de madre e hijo.

Luego de llamarle la atención a los agentes del Ministerio Publico, por no conducirse con objetividad en algunas de las diligencias, la juez admitió la clasificación que pidió la defensa de Diego, para que el caso sea investigado como matricidio.

Por su parte, la defensa también solicitó la inimputabilidad de Diego al no contar con las facultades necesarias para continuar en un juicio; sin embargo, al no existir un diagnóstico completo, la juez decidió la vinculación a proceso del mismo, cumpliendo ahora con su prisión preventiva en el Centro de Salud Mental de Saltillo.

Después de esta vinculación, los MP tendrán dos meses más para comprobar su teoría contra el acusado, sin embargo, la juez citó a ambas partes a qué en un mes deben traer las pruebas necesarias de las manos de expertos en psiquiatría para definir el estatus mental que tenía Diego cuando presuntamente perpetuó el crimen; y de ser comprobado que tenía un padecimiento, podrían negar juicio para el imputado.