En una rueda de prensa ofrecida en la Diócesis de Saltillo por los padres Pedro Pantoja y Fernando Liñán, los ponentes explicaron que la Iglesia ha asumido un compromiso social desde los 125 años de su creación.

El próximo sábado 18 de junio se realizará el foro social “Los gritos y los clamores de las víctimas en nuestro estado” en el Recinto de Juárez, donde se recordará de las grandes tragedias que han marcado a Coahuila como la desaparición de personas, la lucha de los campesinos de Noria de la Sabina y el reclamo de las familias de Pasta de Conchos. 

En una rueda de prensa ofrecida en la Diócesis de Saltillo por los padres Pedro Pantoja y Fernando Liñán, los ponentes explicaron que la Iglesia ha asumido un compromiso social desde los 125 años de su creación. 

Durante el foro plantearán los problemas actuales que se vuelven un reto y un desafío para la Iglesia, y concluirán con una mirada retrospectiva para saber hacia dónde se irán comprometiendo en los temas sociales.

“Ante un grito de alegría y celebración de una Diócesis que ha crecido enormemente, que abarcó uno de los mayores estados y que en un tiempo fue la más grande de América Latina en los tiempos de Luis Echeverría, no podía tener silencio ante lo que está sucediendo esta Diócesis tras sus 125 años de existencia. La Diócesis de ninguna manera podía callar cómo el Concilio Vaticano le exigió desde los años 70 que esta Iglesia debe asumir y sentir el llanto, el dolor y la alegría de los hombres, especialmente de los pobres”, dijo el padre Pedro Pantoja durante la presentación. 

Esta Iglesia debe asumir y sentir el llanto, el dolor y la alegría de los hombres, especialmente de los pobres”
Pedro Pantoja, sacerdote

Señaló que Coahuila es una resonancia de lo que está sucediendo en el país en el escenario desastroso de los derechos humanos ante la doble violencia ejercida por la delincuencia organizada y por el Estado. La Diócesis se ha unido a sectores populares que han expresado un grito dramático de lo que sucede en el país que se encuentra divido en víctimas y victimarios de casos de lesa humanidad.

“México es un cañaveral ardiendo de situaciones dolorosas… los 72 migrantes de San Fernando, los 43 estudiantes de Ayotzinapa, los 49 asesinados en Cadereyta, los 300 desaparecidos de Allende, los 150 muertos del penal de Piedras Negras”. 

El padre Pedro Pantoja insistió en que la Diócesis tendría que resonar en todos los rincones del dolor en Coahuila, por ellos durante el foro, buscarán que hablen los representantes de las distintas organizaciones sociales de los desaparecidos, de las familias de los mineros que murieron atrapados en Pasta de Conchos. 

Finalmente, señaló que el Estado no puede continuar con su política ante los gritos de tragedia humanitaria y a estas voces se suman la de los maestros que están, como otros, necesitados de justicia.