Desde el martes, el Servicio Forestal de Corea del Sur informó que elevó a “grave” el nivel de alerta por el fuego, con lo que gobiernos locales están obligados a asignar más personal a la respuesta de emergencia y endurecer las restricciones de entrada a bosques y parques, así como recomendar que las unidades militares suspendan ejercicios con fuego real.