Antonio Serrano, economista y director del Instituto de Estudios Económicos Coahuila Sureste. ESPECIAL
Puntualizó que en el sur mexicano no tendría ningún problema porque hay tanto gas que incluso sobra y hay quemadores de gas para poder seguir sacando petróleo

La reforma energética del Gobierno federal encabezado por el presidente Andrés Manuel López Obrador castiga principalmente al norte del país, además aumentará los costos de producción para las empresas aunque los hogares no tendrán problema, de acuerdo con un análisis de Antonio Serrano, economista y director del Instituto de Estudios Económicos Coahuila Sureste, de Canacintra.

“El gran problema es que esta ley castiga de manera segmentada a nuestro país, porque la parte que produce, la parte que genera trabajo, la parte que necesita electricidad para producir y mantener el sistema económico en movimiento es la parte del centro del país hacia el norte, es la que más va a pagar el costo contaminante de esto y desde luego los costos de transferencia en la red”, dijo el especialista y también columnista de VANGUARDIA en Conversando, con Carlos Arredondo.

Puntualizó que en el sur mexicano no tendría ningún problema porque hay tanto gas que incluso sobra y hay quemadores de gas para poder seguir sacando petróleo.

“A las casas no sería tanto problema, pero a las empresas sí”, señaló el economista.

Asimismo detalló que el principal problema de esta reforma es que le otorga una ventaja total a la CFE porque convierte a la Comisión como primer proveedor de todos los usuarios, y solo en caso de que la paraestatal no pueda abastecer, entonces podría entrar el productor independiente.

Es decir, el Gobierno crea condiciones para que solo los negocios gubernamentales prosperen, dejando de lado a los competidores, lo cual entra en controversia con el artículo 28 de la Constitución, que señala que todo ciudadano mexicano tiene derecho a ser servido bajo un esquema de competencia económica.

Por eso en las semanas siguientes se verá una batalla jurídica en tribunales, así como amparos en el sector productivo.