“Jamás un hombre es demasiado viejo para recomenzar su vida y no hemos de buscar que lo que fue le impida ser lo que es o lo que será”
Miguel de Unamuno

La semana pasada tocó darle mantenimiento a la casa; por lo que tuve siete días de convivencia forzada con Chema, Marlo, Óscar, Vicente y José Ángel; pintores de brocha gorda que, además de ser finas personas, hacen con cuidado y calidad su trabajo. Me contagiaron su entusiasmo por la pintada y el detalle; tanto, que agarré el oficio por mi cuenta; bueno, solo en esos días y asistiéndolos un poco.

Al poner manos a la obra y salir de la rutina, me descubrí animosa por explorar temas de áreas del conocimiento que no había sondeado o había investigado poco; por ejemplo, teoría y psicología del color. Y, aunque no voy a dejar mi profesión para dedicarme a pintar casas, me gustó sentir interés por cosas que antes no me atrajeron. Experimenté una especie de reset en mi cerebro. Claro, renovarse o morir.

Cuánto agradece nuestro cerebro que lo sometamos periódicamente a una especie de reinicio neuronal –para ejercitarlo con nuevas conexiones cerebrales– que deviene en mayor rendimiento e incremento de la productividad. Cuando nos ciclamos en lo habitual, con labores manuales o intelectuales, el cerebro cae en una especie de tedio que lo hace producir cortisol. Pasa lo contrario cuando aprendemos nuevas habilidades: generamos algunas hormonas del bienestar.

Si tu trabajo es rutinario y sientes que te ciclaste, no digo que agarres la brocha y te pongas a pintar casas; pero sí que aproveches que a tu maravillosa máquina le fascina adquirir conocimientos y habilidades constantemente. Puedes aprender de otras personas y áreas distintas a la tuya en tu centro laboral; o bien, fuera de él, practicar otro oficio o incluso un arte. El objetivo es que descubras cuán fortalecido –cerebralmente hablando– te sentirás con nuevos aprendizajes.

Si de plano no te alcanza el tiempo y/o energía para aprender fuera de tu trabajo, abre las posibilidades al reset cerebral con seminarios, talleres, cursos, diplomados, prácticas supervisadas, lecturas, etcétera; que te ayuden a quitar polvo mental y emocional, y alcanzar tus objetivos profesionales y personales. Rompe la rutina, huye del aburrimiento y renuévate.

Con base en tu experiencia, ¿con qué frecuencia deberíamos enfrentarnos a este tipo de renovación? Comparte con nosotros.

Dominio Comunicación: Comunicación efectiva para tu vida personal y profesional. (55) 2212 7220.