Foto: AP
Repentinamente Trump está sonando como algunos de los precandidatos presidenciales a quienes derrotó.

WASHINGTON .- Donald Trump derrotó a 16 adversarios en las primarias del Partido Republicano al comportarse como el más opuesto a la inmigración de todos ellos, con promesas de construir un muro gigante en la frontera y deportar a millones de personas.

Calificó a adversarios como Jeb Bush y Marco Rubio de ser débiles y partidarios de la amnistía, y su retórica extrema empujó hacia la derecha todo el debate sobre la inmigración.

Pero repentinamente Trump está sonando como algunos de los precandidatos presidenciales a quienes derrotó. En una presentación el miércoles en el programa "Hannity" de Fox News Channel, el magnate inmobiliario habló sobre lo duro que es dividir a familias por la deportación, e insinuó que a las personas honradas que han vivido en el país durante años sin autorización debería permitírseles quedarse si pagan impuestos retroactivos, e insistió, como se vieron forzados a hacerlo reiteradamente Bush y Rubio, que esas acciones no equivaldrían a una "amnistía".

"En todos los lugares a los que voy obtengo la misma reacción. Ellos quieren dureza. Quieren firmeza. Quieren obedecer la ley", dijo Trump. "Pero sienten que echarlos fuera como una familia completa cuando han estado aquí por un tiempo largo es algo duro".

Como ocurre a menudo con Trump, el significado exacto de lo que quiso decir fue turbio. Y no quedó claro si estaba presentando una nueva postura sobre inmigración o simplemente intentando algún tipo de retórica novedosa para resultar atractivo a una audiencia de la elección general en momentos en que está atrás en las encuestas de preferencia con respecto a la candidata presidencial demócrata Hillary Clinton cuando faltan 11 semanas para los comicios. Su nueva administradora de campaña, Kellyanne Conway, insistió el jueves por la mañana a la cadena de televisión CNN que "nada ha cambiado en términos de las políticas".
 
No obstante, como mínimo, el nuevo lenguaje de Trump pareció revelar que se está percatando de que es improbable que su postura inflexible hacia los inmigrantes lo conduzca a la Casa Blanca, en momentos en que los hispanos votarán en cantidades aún más grandes en estados cruciales.
 
"Él ha aprendido dolorosamente, tardíamente, que lo que emociona a gran parte del electorado en las primarias republicanas no es lo que gana elecciones generales", dijo John Rowe, un donante del Partido Republicano y exdirector general de Exelon, quien planea votar por el candidato libertario Gary Johnson. "No se puede ganar sin (el voto de) las mujeres, los asiáticos, los latinos y los afroestadounidenses".
 
En una entrevista el jueves en la cadena ABC, Bush calificó el posicionamiento de Trump como "aborrecible", y añadió: "lo único que puedo decir es que cualesquiera que sean sus puntos de vista esta mañana, podrían cambiar esta tarde, y son diferentes de lo que fueron la noche pasada, y serán diferentes mañana".