Coco Celis. Con sus anécdotas logró arrancar carcajadas de los asistentes. Fotos: Vanguardia/ORLANDO SIFUENTES
El comediante regresa a la ciudad convertido en un ‘Ciudadano Mexicano’, que comparte su neurosis y la falta de sentido común que hay en el país

En 2016 Ricardo O’Farrill visitó Saltillo por primera vez con su show de comedia titulado “Feliz Navidad Imbécil”, en aquella ocasión no fueron más de 100 personas las que asistieron, y aunque el público fue poco, los coahuilenses se quedaron con ganas de más. Dos años después, el standupero más famoso de Netflix regresó a la ciudad, con un show completamente renovado titulado “Ciudadano Mexicano”.

La cita fue el pasado viernes en punto de las 21:00 horas en el Teatro de la Ciudad Fernando Soler, en donde casi 900 personas llegaron con gran emoción para disfrutar del también influencer que conquista las redes con sus programas como “Deportología” y “Ñam Ñam Extravaganza”. En el lobby del lugar, se podían encontrar desde playeras oficiales hasta videos exclusivos del standupero que inició en 2015 su carrera en Comedy Central.

Manuel Alcaráz. Fue el encargado de abrir el show e iniciar con las risas en el escenario.

Poco a poco el Teatro de la Ciudad se iba llenando de adolescentes y uno que otro adulto que quería disfrutar del humor ácido del también publicista de 28 años. Como ya es una tradición en el mundo del stand up, el comediante Manuel Alcaráz salió al escenario para abrir el show de O’Farrill, hablando sobre la estatura de los expresidentes y burlándose de las etapas de la vida, el público ya comenzaba a entrar en calor con risas y aplausos.

Minutos después, fue el turno de otro standupero, Coco Celis, quien desde el primer minuto logró conectar con la audiencia que no paraba de carcajearse con sus anécdotas. Muchas de las historias incluían asaltos, experiencias al vivir en zonas feas y sobre todo, al Presidente Municipal de Cuernavaca, el flamante exjugador de futbol Cuauhtémoc Blanco.

MUY MEXICANO

A las 21:40 horas llegó por fin el turno de Ricardo O’Farrill, con gran euforia y emoción el joven brincó al escenario que ya contaba con una banca de parque y algunas telas de colores como escenografía. Su rutina comenzó al revelarle a su público que era un neurótico diagnosticado, y que para cada viaje que hacía era necesario una gran mochila llena de artículos muy extraños para conciliar el sueño.

Para continuar con la divertida velada, Ricardo habló sobre los viajes familiares, lo que provocó que más de uno recordara sus propias experiencias. “MasterChef México” y su relación con los empresarios que lo invitan a dar shows, fue otro tema que sin duda alguna logró que más de una vez lo interrumpieran los aplausos eufóricos de sus fanáticos. “Un día me topé con un accidente en la avenida, así que decidí hacer lo que todo buen ciudadano mexicano haría…”, continuó el comediante para criticar el sentido común que existe en algunas partes de México, en específico de Celaya, Morelia y Guadalajara.

Cuando llegó el momento de hablar sobre marcas transnacionales como Coca-Cola, fue inevitable mencionar el clásico comercial navideño del pequeño oso polar con su madre mientras disfrutan de una bebida refrescante, lo que en ningún universo sería correcto por supuesto. “¿Cómo identificas a un ciudadano mexicano? Un niño gordo con un pañal corriendo con una tortilla enrollada en la mano”, agregó el standupero que por más de una hora enamoró a Saltillo, y prometió volver ante tal éxito.