Destacan. En 137 días de 2017 se rebasó la norma oficial (es decir, el límite máximo sin que se afecte la salud humana). Foto: orlando sifuentes
Juana María Mendoza lleva un año solicitando cifras de enfermedades y fallecimientos originados por la contaminación del aire, sin éxito

Desde hace poco más de un año, Juana María Mendoza, meteoróloga de la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro (UAAAN), ha solicitado a la Secretaria de Salud cifras sobre casos de enfermedades provocadas por partículas suspendidas y contaminantes en el aire, así como la relación de muertes originadas por éstas, sin que hasta el momento haya obtenido respuesta.

“En los últimos años los picos de contaminación que leemos hasta acá (en la Narro) han aumentado y estamos cerca de los 80 YMECAS, no es algo alarmante, pero sí se necesitan estudios con urgencia”, expuso la experta, cuestionada por la cifra de 55 fallecimientos en la ciudad durante 2017 provocados por la concentración de partículas PM10 y PM2.5, desprendida de una investigación que realiza el Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP).

Mendoza apuntó que no tiene conocimiento de un estudio reciente en torno a la calidad del aire en la zona metropolitana de la capital de Coahuila, por lo que investigaciones como la del ITDP –que se dará a conocer completa en próximos meses– o la que realiza la UNAM –también por hacerse pública– ayudarían a diagnosticar el problema.

“No tenemos cifras ni datos exactos que determinen el origen de las partículas, es decir, sabemos que hay y que contaminan, pero no podemos determinar quiénes las emiten específicamente.

No tenemos cifras ni datos exactos que determinen el origen de las partículas, es decir, sabemos que hay y que contaminan, pero no podemos determinar quiénes las emiten específicamente”.
Juana María Mendoza, meteoróloga de la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro.

“Ya nos tardamos en darle importancia a este tema, porque la ciudad está creciendo y pronto vamos a tener más contaminación”, subrayó.

En ese sentido, la meteoróloga destacó que la doctora Ileana de la Garza, investigadora de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC), está realizando un análisis sobre las partículas contaminantes, para tratar de determinar su tipo y origen, y conocer así la afectación en la población de Saltillo.

 

OZONO, OTRO PROBLEMA

De acuerdo con el Informe Nacional de Calidad del Aire 2017, del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), en ese año el aire de Saltillo incumplió 41 días (11 por ciento del año, o uno de cada 10 días) con la norma de calidad del ozono (O3), que establece el valor límite permisible para su concentración en el ambiente sin que afecte la salud humana.

Según la Norma Oficial Mexicana NOM-020-SSA1-2014, para efectos de la revisión de ésta se debe tomar como referencia que la “concentración de O3 en el aire ambiente será a partir de 0.090 partes por millón (ppm) como valor máximo horario y de 0.050 ppm, promedio móvil de 8 horas como valor anual”.

 

Apunta. Mendoza apuntó que no tiene conocimiento de un estudio reciente en torno a la calidad del aire en Saltillo. Foto: orlando sifuentes

La concentración horaria es el promedio o media aritmética de las concentraciones registradas en el intervalo de 60 minutos; y la concentración móvil de 8 horas es el promedio de ese lapso continuo, que representa el promedio de la hora de interés y las 7 horas previas, ya sea que correspondan al mismo día o al anterior.

 

TORREÓN TAMBIÉN
ES FOCO ROJO

El reporte del INECC, dado a conocer en diciembre pasado, también señala que las concentraciones más altas en el estado de partículas PM10 y PM2.5 se registraron en Torreón.

Según expone el documento, en 137 días de 2017 se rebasó la norma oficial (es decir, el límite máximo sin que se afecte la salud humana), lo que representa el 47 por ciento de los días del año en que se tuvieron datos válidos (289) de las estaciones de monitoreo.