Causas. Serrano pronostica que la poca confianza del consumidor también afectará al crecimiento. foto: OMAR SAUCEDO
Antonio Serrano prevé que el País no llegue a alcanzar ni el 0.6% debido a la poca inversión de la Federación

El drástico recorte al Presupuesto Federal para salvar a Petróleos Mexicanos (Pemex) provocará un bajo crecimiento en la economía del País porque habrá poco dinero para inversión, a eso se suma que no existe confianza de compradores para activar el mercado interno, explicó el doctor en economía, Antonio Serrano Camarena.

“La perspectiva para mí es crecer por abajo del 0.6 por ciento”, explicó Serrano, quien no coincide con otros analistas que hablan de un crecimiento económico hasta un punto porcentual.

La base para decir que habrá poco crecimiento es que se recortó el gasto público para tratar de salvar a Pemex en este año.

Añadió que además el consumo interno no tiene confianza en el actual Gobierno Federal para hacer compras a largo plazo como automóviles, casas y otros bienes duraderos.

“Autos y casas no se venden, que son los principales motores del consumo interno, todo porque la gente no tiene confianza de lo que vaya a pasar en México. Nadie quiere echarse un compromiso de 15 o 20 años (en crédito hipotecario) o de 5 años para comprar un auto”, dijo el experto en economía

Puntualizó que los dos principales motivos para pronosticar poco crecimiento son la poca inversión del Gobierno Federal y la falta de confianza del consumidor.

NO AFECTA CONFLICTO CHINA-EU

Para el doctor en economía Antonio Serrano el conflicto comercial entre Estados Unidos y China, contrario a lo que se pueda pensar, no afecta ni a México ni a Coahuila, por el contrario, brinda oportunidad de negocios.

“Ese es un conflicto que al contrario, porque tiene cierto tipo de ventajas para México, porque mientras China y Estados Unidos estén peleados, las cadenas productivas se interrumpen y tienen que buscar productos que sustituyan los productos chinos y México es el país junto, pero sobre todo Coahuila”, explicó.

Los productos de China que entran para su comercialización en Estados Unidos no se están produciendo en México y tampoco tienen competidores en el País, de tal manera que no hay un impacto en la economía.