Tigres no es un equipo viejo. Su promedio de edad delata esa imagen que tienen muchos aficionados de que es un plantel que vive sus últimos momentos de brillantez por la veteranía de la mayoría. El equipo que dirige Ricardo Ferretti no es más grande que otros con los que se han desgastado en elogios medios y aficionados, como el Cruz Azul.

Los universitarios vuelven a ser los grandes favoritos para ganar el título. Por plantel, por experiencia, por la tendencia que han marcado en los últimos 10 años. Es cierto que hay por lo menos tres jugadores que en otra circunstancia estarían cercanos al retiro, pero eso no pasa con los veteranos de los Tigres. Se trata de Nahuel Guzmán y André-Pierre Gignac de 34 años, y Hugo Ayala de 33; a cada uno le quedan por lo menos tres años para seguir en la alta competencia. Si a eso se le suma el regreso o incorporación de jóvenes con calidad, como el uruguayo Leo Fernández, decir que están acabados además de una falta de respeto, no es algo real; los números así lo reflejan.

En el Clausura 2020, cancelado por la pandemia, el promedio de edad entre todos los equipos de la Liga MX fue de 27.6 años, los Tigres tenían un plantel de 29.7 años y sí eran uno de los equipos más veteranos, junto al Puebla (31.4 años) y el Morelia (31.2). Sin embargo, esa cifra ha bajado según la plantilla que publicó como oficial para el Guardianes, el promedio de edad es de 26.8 con ocho jugadores mayores a 30 años, de los cuales seis o siete serían titulares.

Si hacemos la comparación con otro de los candidatos al título y al que en los últimos días le han dado más beneficios que dudas, el Cruz Azul, la diferencia no es tan marcada. Los cementeros tendrán un promedio de 26.1 años, tampoco están tan alejados y además también tienen a ocho jugadores que rebasan los 30 años, de los cuales cinco o seis serían titulares. Así que cuando se habla de un equipo viejo, se tiene que analizar a los demás para saber cómo están conformados los planteles. Al final, ganar en el futbol se trata de calidad y no de edad. Claro que están más propensos a lesiones, pero sentenciarlos solamente por sus años es una aberración. Dejarlos fuera de las posibilidades de título por su veteranía es una estupidez. Sería como decir que Cruz Azul gana el título en este torneo o no lo gana nunca porque el equipo se le hace viejo. Insisto, es una cuestión de calidad y buena gestión, por lo que tiene y ha mostrado, Tigres sigue siendo el principal favorito.

Lo que deberían exigirle a Tigres es que con su potencial futbolístico, no sean “coyotes” buscando sólo su lugar en la Liguilla, haciendo lo mínimo necesario para clasificar. Esa arrogancia es la que cae mal, saben lo que tienen y no lo explotan, solamente cuando se les ocurre o cuando les entra la prisa para buscar el título.

Por más equipos que vayan a la fase final, con cuatro clasificados directos a la Liguilla y ocho más que jugarán la repesca, Tigres, América, Cruz Azul y Monterrey tienen la obligación, sí, la obligación de estar esperando una semana a sus rivales. Cualquiera de estos cuatro equipos que no sea campeón será un reverendo y rotundo fracaso.