Muchos no registran su visita, por lo que no pueden orientarlos.

Al menos de 10 a 12 personas al año se pierden en sus paseos por el cañón de San Lorenzo, corazón de la sierra de Zapalinamé , sobre todo por no registrar su visita y, por lo tanto, no avisar a guardaparques que pueden orientarlos sobre los riesgos y cuidados que deben tener en el área natural protegida.

“Desde que se cerró la puerta tenemos un control mayor sobre la gente que nos visita; sin embargo, aunque esté cerrado pueden entrar por otros sitios sin registrarse; no son muchos los visitantes que se pierden, estamos hablando de 10 a 12 al año en los últimos 10 años, no son tantos, pero el problema es que si no se registran es complicada la búsqueda”, explicó Sergio Marines, director de Profauna.

Para hacer el registro es necesario ingresar a uno de los sitios: sanlorenzo.org.mx o zapaliname.org, donde puedes elegir entre jueves y domingo para visitar el cañón; ahí mismo encontrarás información sobre flora, fauna e importancia de la sierra de Zapalinamé, tanto para la vida humana, como para el ecosistema de la Sierra Madre Oriental.

En estos portales debes especificar el número de personas que van a visitar el lugar, pues por disposiciones de las autoridades solo se permiten grupos de máximo 10 personas y un aforo de máximo 100 personas de manera simultánea.

Hay que recordar que el ingreso es sin costo y que “es un área a la que debemos tener respeto”, en palabras de Sergio Marines, pues las personas que no conocen el lugar son quienes más se pierden, principalmente porque no llegan por la entrada de Profauna, donde brigadistas capacitados ofrecen información de acuerdo a la actividad.