Pero no se puede decir... Que el más común es el de "conservación". En cuanto a ese impulso, es el que todos llevamos encima y que practicamos en cada momento, y lo hacemos por intuición porque siempre nos acompaña y lo hacemos por inercia, sobre todo porque está alerta para protegernos ante cualquier adversidad, ataque o enfermedad, por eso el instinto de conservación es algo así como nuestro defensor, en pocas palabras, es una especie de "protectora" armadura.