El papá y la mamá de Pepito estaban haciendo el amor apasionadamente en su recámara. Por el ojo de la cerradura los observaban el chiquillo y su hermanito menor. El pequeño, intrigado, le preguntó a Pepito: “Dices que eso es algo muy divertido. ¿Por qué entonces ninguno de los dos se está riendo?”
 Una joven mujer acudió a la consulta del doctor Ken Hosanna. Le contó llena de preocupación: “Doctor: últimamente me ha estado saliendo vello en todo el cuerpo. Lo tengo ya piloso, vellido, lanuginoso, hirsuto. Mire”. Así diciendo se aligeró por completo la ropa y se mostró al natural ante el facultativo. Le preguntó angustiada: “¿Qué padezco, doctor?”. “Padece osita” –respondió mimoso el galeno al tiempo que se acercaba con lasciva intención a la paciente
 Tetana y Nalgarina, vedettes de profesión –otras actividades marginales tenían también-, estaban hablando acerca del futuro. Manifestó Tetana: “Yo invierto mi dinero en comprar dólares. Ya tengo 100 mil”. Nalgarina, por su parte, declaró: “Yo lo invierto en comprar navajas suizas. Ya tengo 500”. “¿Navajas suizas?” –se extrañó Tetana. “Sí –confirmó Nalgarina-. Llegará el tiempo en que perderé mis atractivos; los hombres ya no se fijarán en mí. Y no sabes todo lo que es capaz de hacer un muchacho con tal de tener una navaja suiza”
 Alguna vez López Obrador pidió que lo dieran por muerto. Ahora es él quien da por muertos a sus adversarios. En su Primer Informe (el tercero) dijo que quienes se le oponen están moralmente derrotados. La verdad es que AMLO no tiene frente a sí prácticamente ninguna oposición. Su aplastante victoria en la elección presidencial hizo que frente a Morena todos los demás partidos entraran en vías de extinción. El gran capital se ha convertido en colaborador del tabasqueño –el dinero sabe siempre de qué lado estar-, y los representantes de la iniciativa privada guardan en general silencio cauteloso. Sólo la prensa independiente –“fifí”, la llama el todopoderoso- saca a la luz sus yerros, sus medias verdades y sus enteras mentiras, sus contradicciones, sus fracasos en campos tales como la salud pública, la economía, la seguridad. El hecho de que un gobernante no tenga frente a sí ninguna oposición es sumamente peligroso, pues el poder omnímodo conduce muchas veces a un gobierno dictatorial. Quienes cortejan y adulan por interés al Presidente le causan un gran daño, y se lo hacen al país. Por el contrario, quienes en forma honesta, con buena fe y recta intención critican sus acciones le ayudan a moderar sus actos y a encontrar un rumbo bueno para la Nación. ¿Será capaz de entender eso López Obrador?...  Al día siguiente de la fiesta doña Macalota le preguntó, irritada, a su esposo don Chinguetas: “¿Quién era esa rubia oxigenada con la que estuviste anoche tan acaramelado?”. “No me lo preguntes –replicó el casquivano marido-. Bastantes problemas tuve para explicarle a ella quién eras tú”
 Un majadero individuo le dijo con acento imperativo al encargado de la tienda de mascotas: “Cuatro ojos (el muchacho usaba lentes): dame un kilo de alimento para perro. Y muévete, pendejo, que no tengo tu tiempo”. Le preguntó el muchacho, amable: “El alimento ¿se lo va usted a llevar o vendrá su mamacita a comérselo aquí?”
 Don Roso tenía frente despejada, por no decir que era calvo de solemnidad. Cierto día se compró una peluca o bisoñé y de inmediato se puso el añadido a fin de darle la sorpresa a su mujer. Cuando llegó a la casa su esposa ya dormía. Don Roso se acostó a su lado, le tomó una mano y se la puso en su nueva cabellera. La señora dijo, adormilada: “Está bien, compadre. Nomás que sea rapidito, porque ya no tarda en llegar el pelón”
 FIN.

Catón