Apolonio Armenta, titular de Reinserción Social. ARCHIVO
Suman más de 2 mil contactos los que se han llevado a cabo desde los penales de Coahuila

En fechas especiales como ayer Día del Amor y la Amistad, 10 de mayo, Navidad o fin de año, quienes purgan condena en algún centro penitenciario de Coahuila y que ven limitadas sus visitas familiares por la pandemia, han optado por el sistema de videollamadas para estar en contacto con sus seres queridos.

Desde el inicio de la contingencia sanitaria se han acumulado poco más de 2 mil videollamadas para que los y las reclusas puedan, además de escuchar, ver a su esposo, esposa, hijos o padres.

Apolonio Armenta, titular de la Unidad Desconcentrada de Ejecución de Penas y Reinserción Social, explicó que las visitas a internos por parte de familiares que sean adultos mayores (de más de 60 años), personas menores de 15, niños y mujeres embarazadas, siguen restringidas por seguridad sanitaria.

En ese sentido, dijo que hay quienes no tienen algún familiar fuera de esos grupos, por lo que se les pone a disposición las modalidad de “visitas” a través de videollamada.

“Continuamos con las llamadas telefónicas y videosllamadas, que no tienen otro familiar más que un adulto mayor o una mujer embarazada, lo hacemos vía videollamadas”, dijo.

El año pasado fue el 10 de mayo cuando más se utilizó el sistema de videollamadas; en Navidad y en Año Nuevo”.
Apolonio Armenta, titular de Reinserción Social.

Informó que en los centros varoniles en Torreón, Saltillo y Piedras Negras se hacen alrededor de 100 videollamadas por semana y en el caso de los femeniles, que se encuentran en Saltillo y Piedras Negras, se efectúan alrededor de 20.

Armenta precisó que en fechas especiales, las solicitudes de estos ejercicios para estar en contacto se ven incrementadas.

“Ha sido muy agradable para ellos (reclusos y reclusas), lo han visto de manera positiva, sobre todo en las fechas especiales, el año pasado fue el 10 de mayo cuando más se utilizó; en Navidad, en Año Nuevo, que muchos no pudieron ir a visitar a sus internos, ampliamos los horarios y los minutos para que puedan estar con ellos”, dijo.

Armenta precisó que una videollamada normalmente puede durar hasta 10 minutos y que la misma se realiza en un área especialmente habilitada para eso.

“Habilitamos un área especial, donde incluso ahí hacemos las audiencias virtuales para evitar riesgos, las audiencias como lo ha determinado el Poder Judicial son a través de video conferencias, y entonces eso nos ha permitido también que se eviten los riesgos”, recalcó