El gobernador Riquelme prepara su sucesión para ganar las elecciones de 2023. Sabe que una derrota empañaría su legado o pondría en riesgo su futuro personal y político bajo un enloquecido entorno morenista.

Primera movida: amplió la baraja de su sucesión gubernamental, más allá de la figura de Manolo Jiménez, alcalde de Saltillo, quien parecía ser único contendiente por la candidatura 2023. No lo descobijó del todo, Manolo alcanzará una diputación federal plurinominal y, seguramente, la presidencia del PRI estatal.

A esa baraja, Riquelme añadió las de Fernando de las Fuentes, secretario de Gobierno; Enrique Martínez Morales, secretario de Vivienda y Ordenamiento Territorial; Chema Fraustro, candidato a la Alcaldía de Saltillo: y las de Jaime Bueno y Jericó Abramo, candidatos a las diputaciones federales por los distritos 7 y 4 respectivamente.

¿Cuál es la pretensión del gobernador Riquelme? Crear un frágil e imaginario bloque llamado Saltillo para dividir a su clase política y disminuir las posibilidades sucesorias de Manolo. Segunda movida: eligió a Chema Fraustro como candidato a la Alcaldía de Saltillo, a pesar de no tener ni la personalidad o carisma para ser un candidato con arrastre popular.

Será responsabilidad de Manolo sacar la victoria, como alcalde o presidente del PRI estatal, contra un candidato –Armando Guadiana– que es la antítesis de Fraustro.

Será una tarea titánica para Manolo: porque si no pierde la elección, apenas la ganará; y sus puntos ante el gobernador bajarán.

Tercera movida: postuló a Román Alberto Cepeda, su viejo amigo, para la Alcaldía de Torreón. En esa candidatura, Riquelme pondrá toda la carne en el asador con gorditas laguneras incluidas. La contundencia del eventual triunfo de Román Alberto y la posible derrota o sufrida victoria de Fraustro fortalecería el bastión electoral de Riquelme ante un Saltillo debilitado.

Esta situación le permitiría impulsar a Eduardo Olmos, su amigo fraterno, a la gubernatura. Sin duda. En tres movidas: el Grupo Torreón llegó al poder para quedarse.