Con su estreno el pasado lunes 12, la productora Rosy Ocampo volvió al horario estelar de “Las Estrellas” con una telenovela que gracias a su buena propuesta y manufactura rompió récords de audiencia.

Nos referimos a “Vencer el desamor”, segundo proyecto del género perteneciente al compilado de telenovelas “con causa” que en la tradición de las telenovelas didácticas y de compromiso que produjo el maestro Miguel Sabido en la década de los 70s y 80s inició Rosy Ocampo a principios de año con “Vencer el miedo” que programada a las 6:30 de la tarde le dejó “la mesa puesta” para ese fenómeno de rating que fue “Te doy la vida” en el mismo horario, y a raíz de la decepción que resultó “La Mexicana y el Güero” cambiaron esta al horario vespertino que tenía destinado originalmente “Vencer el desamor” para sorprender a propios y extraños con el número de audiencia aumentado conforme avanzaba en la semana.

No es para menos. Antes de haberse ausentado de las telenovelas por un tiempo por problemas de salud de los que favorablemente salió avante, la última telenovela que había producido Rosy Ocampo fue en el mismo horario que debutó “Vencer el desamor”, y esta fue “La doble vida de Estela Carrillo”, misma que desde entonces tenía como protagonista a una mujer fuerte por encima del protagonista masculino como lo fue David Zepeda, quien está de regreso en el nuevo proyecto pero curiosamente en el menos favorecido, por lo menos hasta el momento, en cuanto a personajes poderosos de la trama quizás porque como sucedía en los clásicos mencionados del maestro Sabido como entonces aquí las protagonistas son mujeres empoderadas de diferentes generaciones empezando por Daniela Romo.

Por otro lado, el pasado viernes quien estuvo de regreso a través de Netflix con una propuesta muy diferente a su éxito anterior de dicha plataforma de streaming como lo fue “La Casa de las Flores”, es el director y guionista Manolo Caro, quien con “Alguien tiene que morir” nos sitúa en una historia que se desarrolla en la España del franquismo de principios de los años 50 alrededor de la familia Falcón al recibir de su viaje a México del heredero en quien están puestas todas sus esperanzas, Gabino (Alejandro Speitzer, recién visto al lado de Maite Perroni y Jorge Poza en “Oscuro deseo”) acompañado de un amigo originario de Guadalajara de nombre Lázaro y que es interpretado por el famoso bailarín Isaac Hernández haciendo su debut en la actuación.

“Alguien tiene que morir” cuenta con muy atractivo elenco además de los mencionados ya que lo encabezan la actriz fetiche de Caro en sus series y películas anteriores, Cecilia Suárez, acompañada por primeros actores como el argentino Ernesto Alterio (“Al otro lado de la cama”); la legendaria “chica Almodóvar”, Carmen Maura; Esther Exposito (de “Elite”) y Carlos Cuevas (de “Merlí”), entre otros, en una historia que si bien tiene elementos recurrentes en las historias previas de Manolo Caro como la doble moral de familias pudientes y la homosexualidad reprimida aquí el contexto en el que se desarrolla girando alrededor del género del thriller aunado a una producción impecable y una atmósfera hipnotizante compuesta solo de tres capítulos deja al espectador con ganas de más.

Abundio Novello

Columna: Sopeoperas