Bangkok, Tailandia.- La junta militar de Myanmar (antigua Birmania) ha autorizado la entrada en el país de helicópteros del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la Organización de las Naciones Unidas para que lleven ayuda humanitaria a las víctimas del ciclón "Nargis", informó hoy un portavoz del PMA en Bangkok.
Los helicópteros permitirán mejorar la entrega de ayuda a las víctimas del ciclón en zonas remotas del delta del Irrawaddy, explicó el portavoz del PMA, Paul Risley, en la capital tailandesa. Risley indicó que la llegada del primer helicóptero, desde Malaisia, está prevista para este jueves y que otros nueve viajarán a Myanmar en los días siguientes.

"Espero que podamos ampliar y acelerar la acción de ayuda", dijo el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, en Bangkok, en un alto de su camino a Myanmar. Se prevé que llegará hoy a la zona de la catástrofe y se reunirá el viernes con el jefe de la junta militar, Than Shwe, siendo el primer extranjero que lo hace.

El grupo en el exilio "Campaña estadounidense a favor de Myanmar" aseguró que antes de la visita del mandatario de la ONU la junta obligó a las víctimas del ciclón a volver a sus pueblos destruidos por el "Nargis". En Bogale se levantó una ciudad de campaña modelo con tiendas azules de la ONU en la que los miembros de la USDA, una organización de masas de los militares, tendrán que posar para Ban como refugiados. Mientras, los niños que perdieron a sus padres son obligados a entrar en el Ejército como soldados, defiende la organización.

El director local de Hlaingtharyar trata de forma denigrante a los supervivientes, de los que dice que son vagos que no quieren trabajar, y obliga a los donantes privados a entregar sus ayudas para que "el Estado pueda repartirlos con justicia", denunció. En Kawhmu fueron detenidos 80 refugiados desesperados el pasado domingo, que mendigaban en la carretera porque hasta el momento no habían recibido ningún tipo de ayuda.

El domingo tendrá lugar en Rangún una conferencia de donantes para cuya preparación se encontraba hoy sobre el terreno el secretario general de la Comunicad de Estados del sudeste asiático ASEAN, Surin Pitsuwan. "Él agradece al gobierno de Myanmar su hospitalidad y la oportunidad de realizar una visita de cortesía al jefe de gobierno Thein Sein", informó la ASEAN, sin indicar en su comunicado la necesidad de apremio de la ayuda.

"No queremos obligar a nada a Myanmar porque somos amigos del país, pero esperamos que entienda la necesidad de permitir la entrada al país de más expertos extranjeros en catástrofes", comentó el premier tailandés Noppodon Pattama.

El régimen militar birmano sigue obstruyendo con condiciones logísticas y restricciones a la concesión de visados a expertos y cooperantes extranjeros la acción de ayuda internacional, con la excepción de algunos países asiáticos como Tailandia, que envió el pasado sábado un equipo de 30 expertos en salud.

En el aeropuerto de Rangún, la antigua capital de Myanmar, varios aviones aún no han podido descargar la ayuda debido a la falta de máquinas y porque las bodegas ya están llenas.

A casi tres semanas de la catástrofe, los 2,5 millones de damnificados aún no han podido ser atentados en su totalidad, según las organizaciones humanitarias internacionales. El PMA calcula que hasta el momento sólo ha podido llevar ayuda a una tercera parte de las aproximadamente 750.000 personas que necesitan alimentos. El fondo de la ONU para la juventud y la infancia UNICEF denunció, mientras tanto, que uno de cada tres niños en el delta del Irrawaddy sufre diarrea.

De acuerdo con cifras oficiales, 133.000 personas murieron o están desaparecidas a consecuencia del paso del ciclón "Nargis" por el sur de Myanmar, el 2 y 3 de mayo.