Según la Fiscalía, en la madrugada del 29 de noviembre de 2008 el acusado portaba una pistola semiautomática y se le disparó en la pierna de forma accidental cuando se hallaba en el club LQ New York.
Nueva York, EU.- Plaxico Burress, ex jugador del equipo neoyorquino de los Gigantes, se declaró hoy culpable de un delito de posesión ilegal de un arma en virtud de un acuerdo alcanzado con la Fiscalía, que incluye una condena de dos años de prisión.

El compromiso extrajudicial establece además que este antiguo receptor estrella del equipo neoyorquino de fútbol americano estará durante dos años más en libertad vigilada una vez que salga de prisión.

Burress fue acusado el 3 de agosto por un gran jurado de posesión ilegal de un arma cargada y conducta temeraria, en relación con un suceso ocurrido en noviembre pasado en un club nocturno de Manhattan, en el que resultó herido en una pierna.

Según la Fiscalía, en la madrugada del 29 de noviembre de 2008 el acusado portaba una pistola semiautomática y se le disparó en la pierna de forma accidental cuando se hallaba en el club LQ New York.

Burress no tenía licencia para llevar armas en lugares públicos, tanto en el estado de Nueva York como en Nueva Jersey, donde tenía una vivienda, al tiempo que la licencia que poseía para portar armas en Florida había caducado en mayo de 2008.

Le relato de la Fiscalía apunta que el popular jugador llevaba la pistola cargada y sin funda, sujeta en la cintura del pantalón, y que, poco después de entrar en el local nocturno con algunos compañeros, cayó al suelo y se le disparó de forma accidental, a consecuencia de lo cual resultó herido de bala.

El abogado del jugador, Benjamin Brafmann, declaró este jueves a la prensa que Burress quería dejar atrás este suceso "lo más pronto posible" y que tenía la esperanza de recuperar su estelar carrera profesional en el fútbol una vez que salga en libertad, quizás en 20 meses, si mantiene una buena conducta.

En el caso de haber sido declarado culpable en un juicio de los delitos que afrontaba, podría haber sido condenado a una pena mínima de tres años y medio de prisión y a una máxima de quince años.

Burress, que protagonizó el 'touchdown' que dio el triunfo a los Gigantes en la Super Bowl disputada en febrero de 2008 contra los Patriotas de Nueva Inglaterra, conocerá el próximo 22 de septiembre la sentencia del juez Michael Melkonian, que ha aceptado su declaración de culpabilidad.