La Jornada
México, D.F.- La resolución aprobada por los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación fijándole al IFE plazos estrechos para resolver el recurso presentado por el Partido Nueva Alianza en su litigio por los más de 80 mil spots no reportados, ha sido cuestionado al interior del Instituto.
Se juzga que con este fallo se abre la puerta para dar carpetazo a las sanciones por las irregularidades más graves registradas durante las elecciones del 2006. (La Jornada)

Y aun cuando falta por resolverse otros dos recursos presentados por los partidos de la Revolución Democrática y del Trabajo, el sentido del primer fallo y sus términos han generado inquietudes sobre las razones reales detrás de la resolución, particularmente en un contexto en el que el futuro de los magistrados estaba aún en juego, por la vía de la reforma a leyes secundarias del Poder Judicial de la Federación.

La resolución -que una vez más favorece al partido en detrimento del Instituto- forman parte de un entorno considerado como el peor momento en la historia de las relaciones entre ambas instituciones, el cual se ha agudizado desde la llegada de María del Carmen Alanís -ex secretaria ejecutiva del IFE, de donde renunció intempestivamente- a la presidencia del Tribunal.

El martes pasado, en ocasión de un festejo que se organizó la presidenta para celebrar su primer informe ante los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, fue notorio el desaire de más de la mitad de los consejeros al encuentro.