Notimex /El Universal
Ciudad de México.- El colombiano Juan Diego Espinoza Ramírez, alias "El Tigre", es considerado uno de los principales enlaces entre los cárteles colombianos y mexicanos para el trasiego de cocaína.
Se relacionó con los más grandes capos en México, de los cuales, muchos fueron sus amantes

Agentes federales detuvieron en la Ciudad de México a Sandra Avila Beltrán, alias "La Reina del Pacífico", una de las principales operadoras del cártel de Ismael "El Mayo" Zambada y encargada de internar a México cocaína proveniente de Colombia, quien ayer rindió su declaración preparatoria.

Además de la captura de "La Reina del Pacífico" se logró la detención de su novio, el colombiano Juan Diego Espinoza Ramírez, alias "El Tigre" considerado uno de los principales enlaces entre los cárteles colombianos y mexicanos para el trasiego de cocaína.

En conferencia, el subsecretario de Estrategia e Inteligencia Policial de la SSP, José Patricio Patiño Arias, informó que Avila Beltrán se encuentra en la sede de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO).

La captura tuvo lugar en el sur de la ciudad, cuando la detenida viajaba sola en una camioneta BMW con placas del Distrito Federal, sin que opusiera resistencia.

El funcionario de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal señaló que Avila Beltrán es parte de una familia que por tres generaciones se ha dedicado al narcotráfico; su tío abuelo es Juan José Quintero Payán, quien en enero de este año fue extraditado a Estados Unidos con otros 14 delincuentes.

Informes de inteligencia la vinculan también con Diego Montoya, alias "Don Diego", detenido el pasado 10 de septiembre en Colombia por la Policía Nacional y señalado como el líder del cártel del Norte del Valle en ese país.

Patiño Arias precisó que de acuerdo con las investigaciones, la llamada Reina del Pacífico está relacionada con el envío de un millón 475 mil 950 dólares, incautados el 17 de julio de 2002 en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), y asegurados a una mujer de nombre Liliana Bustamante Trujillo.

También se le señala, agregó, como la responsable de intentar transportar un cargamento de 9 toneladas de cocaína pura, asegurado en el puerto de Manzanillo por la Armada de México en el buque atunero Macel, el 21 de julio de 2002, y valuado en 80 millones de dólares.

El subsecretario indicó que Sandra Avila cuenta con diversas órdenes de aprehensión relacionadas con al menos tres averiguaciones previas y con una orden de detención con fines de extradición a los Estados Unidos, por delitos contra la salud en su modalidad de narcotráfico y operaciones con recursos de procedencia ilícita.

Explicó que la ubicación y localización de la presunta narcotraficante fue producto del seguimiento de las investigaciones dentro del Operativo Macel que se desplegó en los estados de Jalisco y Sinaloa, así como la Ciudad de México, donde operaba.

En la capital del país, precisó, la policía federal logró identificar un domicilio en el sur de la ciudad, que de acuerdo con las indagatorias era utilizado por "La Reina del Pacífico" como su residencia y el cual ocupaba bajo el nombre de Daniela García Chávez.

También se logró establecer que de manera periódica visitaba un restaurante de comida tailandesa, ubicado en la zona de Polanco, donde además acudía a un par de estéticas. Con esa información se montó un operativo que culminó en su captura.

Mencionó que con la detención de Sandra Avila Beltrán la policía federal desmanteló un vínculo para el trasiego de cocaína entre los cárteles colombianos y mexicanos.
Entre lujo y poder

Sandra Avila Beltrán vivía en un mundo de lujo y poder, acompañada de los grandes capos del narcotráfico. Por las manos de Avila Beltrán han pasado millones de dólares producto del tráfico de drogas, de acuerdo con la Agencia Federal de Investigaciones y a la Drug Enforcement Administration.

Pocas mexicanas han tenido papeles protagónicos en las operaciones de tráfico de drogas, pero ninguna mujer ha ejercido el liderazgo como la sobrina del capo Miguel Angel Félix Gallardo.
Precisamente por sus actividades, sus contactos y su influencia en el mundo de las drogas, a esta mujer que dominaba la zona marítima desde Colombia hasta EU, desde su sede en Guadalajara, se le conoce en círculos del crimen organizado como "La Reina del Pacífico".

Sus encantos le han permitido a "La Reina del Pacífico" presuntamente relacionarse sentimentalmente con los capos Ismael "El Mayo" Zambada, Ignacio Nacho Coronel Villarreal y el colombiano Juan Diego Espinosa Ramírez, "El Tigre".

Fuentes policiales aseguran que Avila Beltrán, nacida en Baja California hace 46 años, también ha sido esposa de dos comandantes de la Policía Judicial Federal y amante de otro más. A pesar de estar aparentemente involucrada en el narcotráfico en los últimos 15 años, el nombre de Avila Beltrán no era del dominio público hasta hace menos de dos años.

Para las autoridades mexicanas y de EU, su nombre tomó relevancia en diciembre del 2001, cuando se decomisó en el puerto de Manzanillo un embarque que Avila Beltrán operaba, junto con "El Tigre", con 9.5 toneladas de cocaína.

Además de sostener relaciones personales con varios de ellos, "La Reina del Pacífico" ha hecho negocios con muchos de los narcotraficantes más importantes del País, como "El Mayo" Zambada, Nacho Coronel, Joaquín El Chapo Guzmán y los Quintero.

El secuestro
La suerte le estaba dejando de sonreír a Sandra Avila Beltrán, "La Reina del Pacífico", en diciembre del 2001, con el decomiso de 9.5 toneladas de cocaína en el buque Macel, pero cuatro meses después le mostró su peor cara.

Su prosperidad en el narcotráfico se ensombreció el 18 de abril de 2002, cuando un comando de hombres encapuchados, armados y vestidos de negro irrumpió en el gimnasio de Puerta de Hierro y se llevó a su único hijo, José Luis Fuentes Avila.

El secuestro ocurrió alrededor de las 19:00 horas, cuando el comando logró pasar la caseta de vigilancia del fraccionamiento Puerta de Hierro para luego llevarse al muchacho, que entonces tenía 15 años, sin llamar la atención del vigilante.

En la desesperación, Sandra acudió de inmediato a presentar una denuncia ante la Procuraduría General de Justicia de Jalisco.

Grave equivocación
Considerando sus actividades ilícitas, esta decisión fue un error porque llamó la atención de las autoridades lo elevado del monto del rescate que pedían los secuestradores: 5 millones de dólares en efectivo.

Aunque en Jalisco se han registrado varios secuestros, históricamente los montos muy altos se han reclamado a familias de importantes empresarios, pero Sandra no tenía trayectoria como próspera empresaria.

Al denunciar el secuestro de su hijo, la cachanilla no había tomado en cuenta que la intervención del grupo antisecuestros implicaba también el monitoreo de sus llamadas en espera de que marcaran los secuestradores.

El problema era que en su domicilio recibía llamadas de narcotraficantes como Ismael "El Mayo" Zambada, Ignacio "Nacho" Coronel Villarreal y Juan Diego Espinosa Ramírez, "El Tigre".

"La Reina del Pacífico" intentó que los agentes investigadores se quedaran al margen del caso e inició las negociaciones para rescatar a su hijo, pero para entonces la Agencia Federal de Investigaciones, AFI, ya se había interesado en el hecho.

El 5 de mayo del 2002, el adolescente fue liberado y, aunque oficialmente ella dijo haber pagado sólo un millón 400 mil dólares, fuentes policiales dicen que pagó, al menos, 3 millones de dólares.
Durante los 17 días que duró el secuestro de su hijo, Sandra recibió el apoyo económico de "Nacho" Coronel y de "El Mayo" Zambada.

Inclusive, para reforzar la seguridad de ella y su hijo, este último le habría obsequiado un BMW negro blindado; así su hijo podría usar una Ford Lobo, negra, también blindada, que ya tenían en la residencia de Puerta de Hierro.

Ladrón que roba.
De acuerdo con diversas fuentes policiales, luego del secuestro Sandra empezó a distanciarse de "El Tigre" porque su familia sospecha que él pudo estar involucrado.

Como parte de la cocaína decomisada en el Macel, valuada en el mercado negro en 9.5 millones de dólares, era propiedad de "El Tigre", los parientes de Sandra presumen que con el plagio trató de recuperarse de las pérdidas.

Pero entre los policías circula otra versión más escandalosa.
Juan Carlos Ventura Moussong, entonces director de Atención a Fiscalías de la AFI, comentó haber encontrado evidencias de que miembros de la propia agencia perpetraron el secuestro, quizá confiados en que, siendo delincuente, Sandra pagaría sin problema el rescate sin pedir ayuda.
Obviamente no contaban con el descontrol de Sandra, que la llevó a denunciar el secuestro a la Policía.

Por desgracia, Ventura Moussong no logró probar su hipótesis porque un día después de haber cateado varias propiedades de Sandra en Guadalajara, el comandante fue asesinado cuando regresaba de una reunión exclusiva de comandantes en el DF.

Fuentes extraoficiales de la Procuraduría General de la República aseguran que en la ejecución de Ventura Moussong fue utilizada un arma de la propia AFI, reportada poco tiempo antes como robada.


La captura
* Nombre: Sandra Avila Beltrán fue capturada cuando conducía su vehículo por calles del Distrito Federal.

* Edad: 46 años

* Datos: Pertenece a una familia que durante tres generaciones se ha dedicado al narcotráfico.

* Se ha casado varias veces y entre sus maridos hay policias y narcotraficantes.