Bangkok, Tailandia.- Los cybercafés de Birmania aparecieron hoy cerrados, después de que las autoridades militares ordenaran su clausura para impedir que salga al exterior información sobre la represión ejercida para frenar las protestas, en las que ya han muerto quince personas desde el pasado miércoles.
Fuentes de la disidencia indicaron que los cierres comenzaron el jueves y continuaron hoy, después de que anoche el Gobierno cortará el servicio de los servidores de internet del país.

Las mismas fuentes indicaron que la Junta Militar ha interrumpido el servicio de líneas telefónicas al exterior a partir del mediodía, que es cuando comienzan las marchas contra el Gobierno.

Las autoridades también han advertido de que procederán a realizar cortes telefónicos y de electricidad en las áreas donde ocurran las protestas.

Los portavoces de la oposición temen ahora que la Junta Militar tome medidas para evitar las recepción de la emisora Voz Democrática de Birmania, radio disidente que transmite desde Oslo (Suecia).

Birmania, uno de los países del mundo que más limita el servicio y uso de internet, autorizó en 2002 la apertura de cinco cybercafés en Rangún y otros tantos en Mandalay, al norte y la segunda ciudad del país.

Antes de las actuales protestas, las llamadas telefónicas al extranjero en los hoteles de Rangún y otras ciudades importantes eran interceptadas sin disimulo, y cuando se empleaba el servicio de internet había que entregar una copia del mensaje.

Al menos quince personas han muerto en los últimos dos días por los disparos y los golpes propinados por los soldados encargados de reprimir las protestas, que iniciaron los monjes la semana pasada y que ahora son secundadas por miles de civiles.