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Cualquiera que guste de ver películas en su hogar y pruebe un `home teather' 5.1 o 7.1 nunca volverá a un sistema de dos canales. Pero si eliminamos los cables, la experiencia se vuelve más placentera
Los sistemas de cine en casa modernos están diseñados para complementar las televisiones de panel plano de alta definición con un sonido envolvente tipo cine de alta calidad por medio de una serie de bocinas, generalmente cinco o siete, más un subwoofer para los sonidos graves.

Los sistemas de sonido envolvente de 5.1 ó 7.1 canales, particularmente los que están integrados por un buen receptor o amplificador y bocinas de alta calidad, son una excelente inversión para cualquiera que tome en serio ver películas en alta definición en su hogar.

Sin embargo, el problema es que las bocinas para sonido envolvente necesitan una gran cantidad de cables para su instalación, y a la mayoría de la gente, incluyendo mi esposa, no le agrada mucho la idea de tener metros de cables recorriendo el piso o las paredes.

La solución obvia es eliminar al menos algunos de los cables con tecnología inalámbrica. De hecho, cada vez es más común que las dos bocinas traseras de un sistema de sonido envolvente sean inalámbricas. Normalmente también deben ir conectadas a la red eléctrica, por lo que no son estrictamente inalámbricas, pero al menos no hay cables de las bocinas al receptor de audio y video.

Llevo años comprando y probando sistemas de bocinas inalámbricas, incluyendo algunos de marcas famosas dentro de la industria del audio y el video. Desafortunadamente, la mayoría tienen limitaciones serias.

Entre éstas se incluyen la llamada "latencia", un desfase entre las señales que llegan a las bocinas delanteras y las traseras, que puede desincronizar el sonido de los parlantes.

Los sistemas inalámbricos son particularmente vulnerables a los problemas de latencia cuando el ancho de banda disponible es limitado y la velocidad de transferencia de datos es inadecuada.

Otro problema serio es la interferencia de otros dispositivos, como teléfonos inalámbricos, hornos de microondas y redes WiFi que operen en las mismas bandas de frecuencia. El resultado son chasquidos, silbidos, siseos e interrupciones.

De hecho, varios fabricantes se han retirado del mercado debido a la insatisfacción de los clientes.

No obstante, una compañía aseguró recientemente que había superado esos problemas y estaba en posición de ofrecer un sistema de cine en casa inalámbrico de nueva generación.

La firma, Audiovox, dedicó tres años a desarrollar su nuevo sistema de cine en casa inalámbrico, que recientemente salió a la venta en Estados Unidos con un costo de 800 dólares bajo la marca Acoustic Research. La empresa planea lanzar el sistema en otros mercados, incluyendo Europa, dentro de poco tiempo.

En los últimos días he estado probando este sistema de cine en casa, Acoustic Research WHT6024, para determinar si verdaderamente cumple con las afirmaciones de Audiovox (www.audiovox.com).

El sistema incluye cinco bocinas satelitales idénticas y un subwoofer de 10 pulgadas para los graves. Los satélites, con un acabado de aluminio negro pulido, son bastante pequeños, de ocho pulgadas (20 cm) de alto, e incluyen dos bocinas de tres pulgadas colocadas a los lados de un tweeter central de media pulgada para los agudos.

Las dos bocinas satelitales traseras están montadas en pedestales que incluyen un receptor inalámbrico en sus bases. Las bocinas satelitales emiten un sonido claro y preciso, aunque quizá un tanto débil.

De los tonos bajos se encarga el voluminoso subwoofer de 125 watts de potencia, que pesa casi 18 kilos y mide 16 pulgadas por 10.5 pulgadas por 15.5 pulgadas. El subwoofer incluye distintos tipos de entradas y permite a los usuarios hacer varios ajustes.

El sistema fue fácil de conectar a mi amplificador de cine en casa, pero vale la pena experimentar con la posición del subwoofer y hacer los ajustes necesarios para lograr el mejor sonido envolvente.

El primer paso es conectar el pequeño transmisor inalámbrico a las salidas de las bocinas traseras de su receptor o amplificador, pues éste transmite la señal a las bocinas traseras. El siguiente paso es sincronizar el transmisor con los receptores ubicados en las bases de las bocinas traseras, presionando unos botones en la bases de los amplificadores.

Audiovox recurrió a una serie de innovaciones tecnológicas, incluyendo algunas introducidas por primera vez en la industria de la telefonía celular y otras WiFi. La técnica de "sistema aleatorio de código" o "Code hopping" permite encontrar canales inalámbricos claros y alternar entre canales para evitar la interferencia. En mis pruebas, esta característica funcionó extremadamente bien, incluso al utilizar teléfonos inalámbricos y equipo WiFi cerca del sistema.

Quizá lo más importante desde el punto de vista del usuario es que el sistema logra ofrecer lo que según ingenieros de Audiovox es capacidad inalámbrica con un sonido de calidad tipo disco compacto. A diferencia de varios sistemas rivales que utilizan compresión tipo MP3 para reducir el rango de frecuencias de la música digital, el sistema de Acoustic Research transmite audio descomprimido de 20Hz a 20kHz a las bocinas. La diferencia en la calidad del sonido es inmediatamente evidente.

Audiovox tiene previsto ofrecer otros productos, incluyendo un subwoofer inalámbrico, con la misma tecnología. La compañía planea ofrecer a los amantes de la música que prefieren utilizar sus propias bocinas un sistema transmisor/receptor inalámbrico digital que incluiría dos receptores con amplificadores de 50 watts integrados.

El sistema, WPA24, tendrá un costo de 250 dólares cuando sea lanzado dentro de unos meses. Aunque hay otros paquetes inalámbricos disponibles, ninguno que conozca ofrece las mismas funciones avanzadas. (Traducción: Mariana Toledo)