El crapware consume espacio en el disco duro, dilapida recursos de la unidad de procesamiento central (CPU) y de la memoria de trabajo o hace que el sistema funcione más lentamente. Foto DPA
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Algunas variantes del crapware son las barras de herramientas de navegadores, que obligan al uso de determinados buscadores.
Berlín, Alemania.- "Gigantesco paquete de software", "Todo gratis" o "Conéctate y navega": Con anuncios como estos, fabricantes y vendedores tratan de captar compradores no sólo con precios bajos, sino también con software gratis y milagroso. Pero tras conectar por primera vez el PC viene la desilusión. Los supuestos programas sin costo frenan el sistema y acaban poniendo al usuario de los nervios. Un claro caso de crapware. "Crap" es, en el lenguaje vulgar inglés, la palabra para la basura.

En su mayoría, se trata aquí de barras de herramientas para el navegador, de programas de demostración, de acceso de proveedores de Internet o de antivirus, que, al término del período de prueba, desquician con invitaciones permanentes a comprar la versión completa. Lo que se esconde tras el crapware: los fabricantes de software suelen dar a los fabricantes de PCs dinero para estar representados en el aparato nuevo. Y al final, quien paga es el comprador. "El crapware exige ser actualizado, pide información del cliente y mucho más, de modo que el camino hacia el escritorio de Windows nunca queda libre antes de media hora", dice Markus Hermannsdorfer, de la revista alemana "Chip".

Pero además, estos programas superfluos consumen espacio en el disco duro, dilapidan recursos de la unidad de procesamiento central (CPU) y de la memoria de trabajo o hacen que el sistema funcione más lentamente con procesos que trabajan en segundo plano. "En casos extremos, imposibilitan todo trabajo razonable, porque el usuario es perturbado constantemente con requerimientos de compra o de instalación", señala el análisis de "Chip".

Variantes del crapware son también barras de herramientas de navegadores, que obligan al uso de determinados buscadores o que distraen al usuario hacia determinados sitios web. Y hay más: en los laptops, acortan la vida de la batería, pues los programas indeseados incrementan la actividad del sistema, exigiendo más potencia.

Aunque este software caníbal no representa un peligro directo, se aconseja cautela con los escáneres de virus que los acompañan. "Sistemas de seguridad tales como programas antivirus preinstalados en una versión simplificada no ofrecen la seguridad necesaria y simulan una pseudo seguridad", advierte el profesor Norbert Pohlmann, del instituto de seguridad en Internet de la escuela técnica alemana en Gelsenkirchen. Muchos usuarios se olvidan del vencimiento de la fase de prueba del programa antivirus y entonces el sistema queda indefenso.

Pero ningún comprador tiene que vivir necesariamente con un sistema lleno de programas basura. Existe software gratuito que limpia un PC de los crapware más conocidos, como PC Decrapifier (http://pcdecrapifier.com/download). Pero, como no todo software reconoce todo crapware, Hermannsdorfer recomienda una combinación de diversos programas. Por ejemplo, junto con PC Decrapifier, usar también AppRemover(http://appremover.uptodown.com) o Revo Uninstaller (www.revouninstaller.com), que tienen ambos versiones gratuitas. "No obstante, no se puede garantizar una limpieza del cien por cien", advierte Pohlmann. "Lo más seguro, en todo caso, es formatear el PC completamente."

Una reinstalación completa, sin embargo, sólo es posible si el usuario posee una licencia total de Windows. Tal versión puede formatear el disco duro de la nueva computadora e instalar de nuevo el sistema operativo. "Este es el método más rápido y seguro de eliminar el crapware", dice  Hermannsdorfer. Con una versión OEM (preinstalada por el fabricante) o una versión de recuperación, una nueva instalación es imposible.

Pero no hay que confundir la recuperación del sistema con el CD de recuperación con una reinstalación. Porque, en la recuperación, el PC regresa al estado en que fue comprado, con ayuda de particiones ocultas en el disco duro, y entonces todo el crapware se instala otra vez en el sistema.

Usuarios avanzados no sólo pueden limpiar su PC con las herramientas antes mencionadas, sino también borrar las particiones de recuperación ocultas. Para ello, Hermannsdorfer recomienda el software gratuito Gparted (http://gparted.sourceforge.net), que puede ser instalado con un Live CD o una barra de memoria Live USB bootables. Por último, Gparted, con su PartImage integrada, ofrece también la posibilidad de hacer un backup o copia de seguridad del sistema. En adelante, el usuario sólo podrá usar esta imágen para la recuperación del sistema, prescindiendo del CD de recuperación.

Hay que recordar asimismo que el crapware afecta sólo a compradores privados. Quien adquiera una máquina de oficina recibe en general un PC limpio, un sistema operativo completo y a veces un mejor servicio, aunque también a un precio más alto. Es por ello que, antes de comprar, vale la pena considerar la diferencia entre el precio del aparato y el sobreprecio por la eliminación del crapware.