Aracely Chantaka
MONTERREY, N.L.- El boricua armó tremenda fiesta de música e improvisación la noche del viernes.
Cerca de 9 mil espectadores, según cifra oficial, acudieron al llamado del "Rey del Reggaetón", como también se le conoce al artista, cuyo nombre de pila es Ramón Ayala.

Previo a la actuación del cantante, Los Panas de Venezuela le pusieron sabor a la velada con temas como "Sabrosa y Cachonda" y "Ven Báilalo".

La agrupación calentó más el ambiente para Daddy, quien salió a escena a las 22:06 horas.

La oscuridad en el inmueble fue el presagio de la entrada del puertorriqueño a escena. Su arribo fue espectacular, con el griterío de la gente, que se intensificó cuando el intérprete comenzó a elevarse del suelo con la ayuda de una plataforma hidráulica.

Desde las alturas, todo vestido de negro, lleno de cadenas y con gafas oscuras, el artista cantó el primer tema de la noche: "Jefe", que es como su carta de presentación.

El chico, surgido de los barrios bajos de Puerto Rico, cantó en las estrofas de esa canción "Soy el verdadero sueño callejero..." y más adelante añadió "Daddy Yankee no es un cantante; es un movimiento".

En tanto la gente se dedicó a aplaudir y ovacionar al intérprete que esa noche sorprendió cuando después de despojarse de su saco preguntó en tono "fresa" "Monterrey, qué pasa güey".

Nueve bailarines y un corista acompañaron al artista en la fiesta de luces, color y reggaetón, que es su "The Big Boss World Tour".

Esta es la tercera vez que el boricua se presenta en tierras regias y en cada una de ellas ha estado mejor, en esta ocasión su espectáculo resultó mucho más lucidor en producción.

El público en su mayoría estuvo integrado por adolescentes y niños que no tuvieron reparo en mover el cuerpo durante toda la hora y 45 minutos que duró el show del reggaetonero.

Daddy echó mano de su talento para improvisar y poner a bailar a la gente.

"Cuando yo estoy tumbado en casa. Levante la mano toda la gente de la raza. Que tú sabes que son mis hermanos y el que no brinque no es mexicano" fue uno de las líricas de barrio que improvisó.

Otros de los temas de la noche, en la que también hubo explosiones, fuego y una cabina con un DJ en las alturas, fueron: "Machucando" y "Machete reloaded".

Un breve paréntesis en la velada sirvió para que los agitados corazones de los presentes tuvieran un "break" en tanta adrenalina y el cantante saliera para mudarse de ropa.

Ahora vestido de pantalón de mezclilla, sudadera azul, gorra y sin las gafas de las que no se apartó toda la primera parte del show, volvió Daddy para seguirle poniendo color y candela a la velada.

"Dale Caliente" y "Ella me Levantó", sencillo de su más reciente disco, también formaron parte del repertorio.

El artista no se cansó de "chulear" a las mujeres de Monterrey y agradeció que varios de los presentes llevaran banderas de Puerto Rico.

En una parte de su show, el cantante confesó que le gustan las mujeres que se portan mal y muchas se "apuntaron".

El vocabulario que usan en los barrios de donde viene Daddy Yankee fue una constante de la noche. El negro que lo secundó en cada uno de sus temas se refirió a él como "El Cangri" y a sus seguidores como "El Cartel del Big Boss".

Tras una hora y 45 minutos de música, de un espectáculo vigoroso de principio a fin, el intérprete de "Gasolina" se despidió dejando satisfechos y exhaustos a sus seguidores.