La Jornada
De acuerdo con el informe de la revisión de la Cuenta Pública del primer año de Felipe Calderón, el sector productivo fue el principal beneficiario de las devoluciones, y de éstas, más de 95 por ciento se reintegraron en menos de 70 días, y la capacidad del SAT para favorecer a las grandes empresas se reflejó también en que de 24 mil 645 solicitudes que presentaron grandes contribuyentes, se dio visto bueno a 19 mil 289.
México, D.F..- El Servicio de Administración Tributaria (SAT) devolvió 133 mil 217.8 millones de pesos durante 2007 a grandes contribuyentes -entre éstos, cinco estados, el Gobierno del Distrito Federal y un partido político-, mientras el total recaudado entre las principales empresas del país fue de un billón 22 mil 342.6 millones de pesos.

De acuerdo con el informe de la revisión de la Cuenta Pública del primer año de Felipe Calderón, el sector productivo fue el principal beneficiario de las devoluciones, y de éstas, más de 95 por ciento se reintegraron en menos de 70 días, y la capacidad del SAT para favorecer a las grandes empresas se reflejó también en que de 24 mil 645 solicitudes que presentaron grandes contribuyentes, se dio visto bueno a 19 mil 289.

Con ello, el órgano recaudador rembolsó a los contribuyentes 99.6 por ciento de los 133 mil 809.9 millones de pesos que pidieron les reintegraran, de acuerdo con el informe de la revisión, recién presentado por la Auditoría Superior de la Federación (ASF).

En cambio, no hubo un repunte en la eficiencia recaudatoria, pues la auditoría reveló que en el rubro de grandes contribuyentes, el SAT sólo logró un aumento de 0.2 por ciento en términos reales respecto de 2006, es decir, cobró 3 millones 83 mil 700 pesos más que en ese año.

Esto se explica, a su vez, en que al cierre del ejercicio fiscal 2007, el SAT decidió dejar fuera de este rubro a los gobiernos de los estados y del Distrito Federal, a los partidos políticos y a los fideicomisos, y a que de los 13 mil 226 grandes contribuyentes en el padrón de la Secretaría de Hacienda, sólo 8 mil 833 declararon el pago de impuestos; 3 mil 248 más declararon recaudación cero, y mil 145 recaudación negativa.

La ASF resaltó que, contrario a la política de incrementar el número de grandes contribuyentes, éstos disminuyeron casi 10 por ciento respecto de 2006, cuando había registrados 14 mil 171, y cuestionó que "el SAT no acreditó las políticas, lineamientos y directrices específicos aplicados para que mil 386 dejaran de ser considerados" en este sector.

Más aún, debido a la imposibilidad de cobrar los gravámenes de 5 mil 968 acciones de fiscalización, el SAT determinó "liquidar" 379 casos, lo cual implicó un impacto económico a la Federación por 43 millones 854 mil 900 pesos.

Antes de que dejara de considerarlos grandes contribuyentes, el SAT reportó que del total de las devoluciones, 83 se realizaron a entes públicos: 11 al gobierno federal, cinco a estados de la República, una al gobierno capitalino, 37 a paraestatales, 28 a entidades paraestatales de los estados y una a un partido político, aun cuando no especifica nombres.

Asimismo, el órgano fiscalizador refirió que el número de créditos fiscales a grandes contribuyentes se incrementó 33.2 por ciento en los dos últimos años de gobierno de Vicente Fox y el primero de Calderón, pues mientras en 2004 hubo 5 mil 52, en 2007 fueron 6 mil 727, de los cuales mil 126 correspondieron a grandes contribuyentes.

Finalmente, la auditoría superior resaltó que el SAT autorizó "compensaciones" a grandes contribuyentes por 57 millones 398 mil 300 pesos, de los cuales 67 por ciento correspondió al ejercicio fiscal de 2007, y el resto a solicitudes entre 2001 y 2006 que no habían sido aprobadas en el sexenio foxista.

En este rubro, el sector más beneficiado fue el financiero, pues a 304 grandes contribuyentes el ente fiscalizador reintegró 20 millones 49 mil 600 pesos.