Excélsior
Cd. de México.- De acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), México opone más obstáculos para entrar al sistema bancario que Kenia y Sudáfrica, y mantiene altos costos al ahorro.
Así lo dejó ver el "Informe de Progreso Económico y Social en América Latina 2008" (IPES) del organismo regional, en donde afirma que los requerimientos para abrir una cuenta en México y Brasil resultan más "excluyentes" que los exigidos en algunos países de Africa.

El documento, a presentarse en Washington el 1 de noviembre, y que se encuentra en poder de Excélsior, destaca que existe una mínima participación de la población más pobre de los países de América Latina en los servicios financieros formales.

Entre las principales causas de la baja participación destacan las numerosas exigencias para abrir una cuenta, altos saldos mínimos a mantener, cuotas mensuales y las altas comisiones por transacción.

Ello empuja a la población a buscar mecanismos de ahorro informales.

En el caso del país, según precisa el documento, no sólo se caracteriza por las numerosas exigencias, sino también se ubica entre los sistemas bancarios más caros.

"El costo estimado anualizado por mantener un depósito en una cuenta bancaria en México y Brasil en 2004, fluctuaba entre los 50 y los 400 dólares. Este costo basado en un modesto esquema de transacciones".

Por esas condiciones, explican los analistas del informe, sólo 6.2 por ciento de la población cuenta con una línea de crédito, mientras que dos de cada 10 ciudadanos mantienen una cuenta de ahorro.

Y entre la población más pobre se estima que 5.3 por ciento ha logrado abrir una cuenta bancaria, mientras que 14.8 por ciento mantiene una cuenta de ahorro.

El informe del BID, que representa la investigación más importante que realiza el organismo, y que este año se titula "Los Patrones de la Exclusión en América Latina", reconoce que se ha venido observando mayor inclusión al sistema formal de servicios financieros, de la población más pobre de México.

Ello, si bien no está relacionado con menores costos o reducción de los requerimientos, ha sido resultado de la labor emprendida por el Banco del Ahorro Nacional y Servicios Financieros (Bansefi), además de la bancarización emprendida por el Gobierno Federal, que a través de las transferencias de Oportunidades ha generado apertura de cuentas entre la población más pobre.

Con el proyecto de Bansefi, ilustra el documento, se logró movilizar ahorros hacia las familias más pobres y a las cuales no llegaban los servicios de la banca tradicional.

"Bajo este esfuerzo, Bansefi logró extender servicios bancarios a población no bancarizada, generando que el número de cuentas bancarias pasara de 850 mil en el año 2001, hasta los 3 millones 300 mil cuentas de ahorro al cerrar el año 2006".

A través de Oportunidades, el Gobierno Federal acercó a las familias más pobres a los servicios financieros.

Con el tiempo, relata la investigación, éstas ampliaron su uso."Después del segundo pago realizado por Oportunidades, 94 por ciento de los beneficiarios mantuvo su cuenta con un balance positivo, mientras que después del quinto pago, 5.0 por ciento de los receptores logró realizar depósitos de otras fuentes de ingresos".

Lo más importante, concluye el BID en su informe, es que la inclusión de los más pobres a los servicios financieros, les permite abrir sus posibilidades de desarrollo.

Bajo esta lógica, advierte que impulsar el sector de las microfinanzas es fundamental, genera beneficios para todos, para las familias que reciben los servicios financieros y para el empresario.

Cabe recordar que un reciente informe que el BID presentó, reveló que México no favorece el surgimiento del sector microfinanciero.