Foto: Excélsior
Eva Díaz Moreno (Excélsior)
Las últimas secuencias fueron el cierre espectacular que el público esperaba para esta teleserie que transmitió Cadenatres
CIUDAD DE MÉXICO.- Las últimas secuencias de El 8º Mandamiento fueron el cierre espectacular que el público esperaba para esta teleserie que transmitió Cadenatres de Grupo Imagen Multimedia y es que en las escenas que se pudieron ver ayer se recreó la venganza del Culiacán (Alejandro Caso), temido y gran capo del narcotráfico, en contra de Diego (Erik Hayser), quien al final se reivindica y ayuda a la captura y muerte del maleante, aunque también es acribillado.

"Mi personaje cumple con su destino, un tanto trágico que se anunciaba desde que comenzó la historia, pero bastante heroico. Creo que logra redimirse, encontrarse a sí mismo y regresar a su esencia", comentó Hayser, aún ensangrentado después de grabar las escenas.

Tanto Diego (Hayser) como El Culiacán (Caso) son abatidos a tiros, para lo cual, les fueron colocados estopines en la ropa y de esta forma, además de ayudar a crear los movimientos naturales del cuerpo ante un impacto, también proporcionan visualmente la idea de heridas en el cuerpo que se completó con el uso de sangre artificial (miel con colorante vegetal).

"La experiencia fue fascinante, este momento no se me va a olvidar jamás. Me sentí muy seguro, sabía que estaba rodeado de profesionales y eso me hizo sentir muy bien. Tenía cinco estopines, sentía como si tuviera una bomba encima, no sabía lo que iba a suceder, muchos disparos y acción alrededor mío. Fue maravilloso", describió Hayser.

Por su parte, El Culiacán (Caso), también vivió y sintió lo que es morir bajo el impacto de ametralladoras.

"Cuando me acribillan dentro de la camioneta, escuché todo y vino a mi mente las fotos reales de los diarios, el dolor de la familia Sanmillán es el mismo de muchas que en realidad lo viven todos los días", dijo. Parte fundamental de esta secuencia fue la familia Sanmillán, Julián (Saúl Lisazo), Isabel (Leticia Huijara), Camila (Sara Maldonado) y Julia (Alejandra Ambrosi), padres y hermanas de Diego, quienes al encontrarlo muerto, realizaron actuaciones desgarradoras.

"Desde que leí el guión me dolió mucho. Darme cuenta que su única oportunidad de redención del personaje de mi hijo fue la muerte, realmente fue muy fuerte", dijo Huijara quien se llevó el aplauso de los presentes una vez que terminó la escena.

"Lo peor es perder un hijo. Son escenas muy fuertes y pasa en la realidad, desgraciadamente es una estampa ya muy cotidiana", lamentó Lisazo.

Finalmente, Julia (Alejandra Ambrosi), le dio una lectura a esta secuencias.

"El mensaje al final no necesariamente es que acaba con el narco porque es toda una red, en este momento es difícil, lleva un proceso, no es un final feliz, más bien es contundente, que habla sobre México y lo que nos está sucediendo, que trata de reflejar la realidad y a la vez crea conciencia y nos sensibiliza", concluyó.