El Universal
México D.F.- El acto de la entrega post mortem de la medalla Belisario Domínguez al político e intelectual Carlos Castillo Peraza tuvo un aire de reconciliación.
Su viuda, Julieta López Morales, recibió la presea de manos del presidente Felipe Calderón.

Julio Castillo López, hijo de Carlos Castillo, dijo en la tribuna del Senado que "un país que reconoce las ideas es un país que está en buenas manos".

Intercambio de reconocimientos que parecieron dejar atrás las diferencias políticas que en el pasado hubo entre Calderón y Castillo Peraza, cuando el primero se convirtió en dirigente nacional del PAN y el segundo abandonó su partido.

Todavía en septiembre de 2005, Julio Castillo le reprochaba al entonces precandidato presidencial que utilizara la imagen de su padre.

Ayer, en una ceremonia a la que no asistieron las bancadas del PRD y PT, Julio Castillo López, con su cabellera larga y vestido de traje, describía a su padre quien falleció en el 2000 a la edad de 53 años, como un hombre de ideas y presumía sentirse rodeado de viejos amigos, de todos lados.

La posición de las bancadas del llamado Frente Amplio Progresista (PRD-PT-Convergencia) tuvo sus variables entre sus senadores integrantes. Se abstuvo la mayoría y abandonaron el Senado.