Notimex
México.- La Constitución Mexicana de 1917, primera Carta Magna a nivel mundial en incluir los derechos sociales, fue la inspiración de la Constitución Alemana de Weimar de 1919, y no al contrario como se supone, sostuvo Lorenzo Córdova, catedrático de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
"Esto es una equivocación, porque en el constituyente de Weimar se hizo manifiesto el referente a la Constitución Mexicana de dos años atrás. Entonces, hasta en esa Constitución europea suenan los ecos de nuestra Constitución creada en las primeras décadas del siglo pasado ", indicó el especialista en Teoría Política.

Córdova dijo que no es que en México se haya inventado el Derecho Social, sino que fue el primer país que recogió los reclamos sociales de la época, los plasmó como principios en la Constitución Política, e incorporó los mecanismos de garantía para su protección y defensa.

Córdova habló en el marco del ciclo de conferencias Las Constituciones de México. Siglos XIX y XX, organizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Resultado de los reclamos planteados durante la Revolución Mexicana de 1910, los derechos sociales relativos a la educación, el trabajo y la tierra, entre otros, contenidos en la Carta Magna mexicana, además de ser positivizados, fueron complementados mediante la estipulación de procedimientos e instituciones para hacerlos efectivos.

"Esa es la gran innovación de la Constitución de 1917, de ahí que haya sido la primera en el mundo en conjuntar los dos aspectos", aseveró el también investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM.

La historiadora Josefina Mc Gregor manifestó que durante el porfiriato, la Constitución de 1857 recibió fuertes críticas en el sentido que si bien su contenido estaba fundamentado, no correspondía a la realidad que vivía el país, pues estaba encaminada a una sociedad desarrollada y en contraste en 1910, el 80 por ciento de la población era analfabeta.

"Entonces, una vez que vence, el grupo constitucionalista convocó a una reforma a la Carta Magna de 1857, de la cual surge la de 1917, en la que se vislumbraron los problemas sociales expresados por los zapatistas, villistas y maderistas, entre otros grupos, durante la Revolución Mexicana", comentó la investigadora.

Los problemas inmediatos, dijo, fueron los de carácter agrario, en segundo término el laboral, debido a que México estaba en vías de entrar a una etapa de desarrollo industrial y había que programar el rumbo de los trabajadores.

El tercer punto, fue el de la educación, visto a mediano y largo plazo, a través de la "educación de masas" que permitiera abatir los rezagos, mejorar la calidad de vida y crear ciudadanos conscientes de sus derechos y obligaciones.

A más de 90 años de su promulgación, consideró la historiadora, la Constitución Mexicana de 1917 mantiene vigente un elemento que le ha permitido adaptarse a las circunstancias, el de la posibilidad de reformarse constantemente.

"Aunque a muchos alarma, es algo que la propia Constitución estipula de manera que hace posible su adecuación a los tiempos actuales", dijo.

En este mismo sentido, Lorenzo Córdova, agregó que en la Constitución de 1917 y todas las modificaciones que se le han hecho, son el reflejo de la historia del país.

"En ella se puede observar en buena medida una clave de lectura de la evolución política y social de México, donde los derechos sociales no son ajenos a ésta", concluyó.