Teherán, Irán.- El Gobierno iraní consideró hoy que la Administración estadounidense debe "pagar el precio" por sus "mentiras" respecto a la naturaleza de las actividades nucleares iraníes, según la agencia IRNA.
El portavoz del Gobierno, Gholam Hosein Elham, comentaba así un informe de las agencias de inteligencia estadounidenses publicado ayer, en el que se asegura que la República Islámica paralizó en 2003 su programa para desarrollar armas nucleares.

Las "alegaciones (de Washington) sobre las actividades nucleares de Irán eran pura mentira (..) deben pagar el precio por sus acusaciones", dijo Elham, al margen de una reunión de los jefes de los Poderes Judiciales de los países islámicos en Teherán.

El nuevo informe de EU supone una clara contradicción con las afirmaciones que el Gobierno de ese país hizo en 2005, cuando defendió que el régimen iraní estaba construyendo una bomba nuclear.

Además, el presidente estadounidense, George W. Bush, advirtió en octubre pasado a la comunidad internacional de que debía impedir las actividades nucleares iraníes si quería evitar una III Guerra Mundial.

"Los responsables estadounidenses han causado mucho daño a la nación iraní por esas mentiras contra nuestro país y por desviar la opinión pública y, como consecuencia, deberán pagar el precio por sus acciones", insistió Elham.

Irán ha asegurado repetidamente que sus actividades nucleares son para uso pacífico y ha rechazado las presiones de la comunidad internacional, especialmente de EU, para que Teherán suspenda su programa de enriquecimiento de uranio.

El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, reafirmó ayer en Qatar, donde participó en la cumbre del Consejo de Cooperación del Golfo, que el caso nuclear de su país "ya está cerrado" y que los problemas entre Irán y EU, sin relaciones diplomáticas desde hace 27 años, "no son nada nuevo".

Tanto Ahmadineyad como otras varias autoridades iraníes han rechazado también las sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU contra Irán, mientras aseguran que continuarán su cooperación con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) que "es el lugar adecuado para tratar del caso nuclear iraní".