El Universal
México, D.F.- Aunque todavía no está a la venta en el mercado, México vive una verdadera euforia por adquirir el teléfono celular más codiciado del mundo: el iPhone.
Sus fans lo adquieren de mano en mano, en portales de subasta, páginas de Internet, plazas de computación o bazares comerciales, "desbloqueado" y listo para utilizar con 100% de sus aplicaciones.

Los precios van desde los 5 mil 500 pesos -para la versión de 8 gigas- y hasta 7 mil 500 pesos para el modelo de 16 gigas, aun cuando en las tiendas autorizadas de la marca de la manzana en Estados Unidos el producto está agotado.

En Estados Unidos el revolucionario de pantalla táctil tiene un precio de 400 dólares (8 gigas) y 600 dólares el modelo de 16 gigas.

A nuestro país el teléfono creado por la compañía de Steve Jobs llegará de manera oficial en diciembre próximo y será operado por Telcel, propiedad del empresario Carlos Slim.

Efecto `hormiga'

El aparato telefónico, lanzado el 29 de junio de 2007 en Europa, llega al país por medio del denominado "mercado gris".

Es decir, los iPhone son comprados en EU e introducidos a México como artículos personales, uno o dos aparatos por persona; no es importado por el fabricante o por un canal autorizado, por lo tanto carece de soporte técnico y garantía.

Pero parece que ese es un pequeño impedimento para los usuarios que recurren a hackers (piratas de la informática) que han diseñado un programa para desbloquear el iPhone en sólo 20 minutos, asegura Macwarez, quien por 500 pesos "activa" el celular.

En su local, cerca del Eje Central Lázaro Cárdenas, dice que por venta y desbloqueo de iPhone tiene una ganancia de 10 mil a 15 mil pesos semanales.

"Aquí vienen chavos, adultos y hasta niños a que les desbloquee el teléfono, quien tiene los 7 mil 500 pesos para pagar ese es nuestro cliente", dice mientras muestra su iPhone.

Fiebre por teléfono más deseado

La fiebre por el "teléfono más deseado" ha influido en el sector juvenil, e incluso ha modificado sus hábitos de consumo, diversión y relaciones sociales.

Felipe Entrambasaguas, creativo de una agencia de publicidad, expresa sin reservas: "No puedo vivir sin mi iPhone".

Sus amigos lo identifican como un chavo que tiene lo último en gadgets (dispositivos electrónicos).

"Tengo el iPod clásico, el nano, el touch y ahora el iPhone", dice el publicista de 26 años de edad.

-¿Cuántas horas pasas con tu iPhone?-

"Pocas", responde de inmediato, pero cuando enumera las actividades en las que lo emplea su semblante cambia.

Su nuevo teléfono lo utiliza para ver sus correos y "navegar" en la web.

"Creo que paso con él más de cuatro horas, aunque puede que sea más", dice mientras saca de su bolsillo ese objeto del deseo que para muchos se ha convertido en la soma (droga) que describió el escritor Aldous Huxley en su libro "Un mundo feliz" hace más de siete décadas.

Desplaza a otros productos

De acuerdo con la consultoría especializada en Tecnología IDC, los MP3, Smartphones, consolas de video o laptops hasta hace unos años eran los dispositivos más solicitados en el mundial.

Pero los usuarios cada vez muestran mayor interés por los aparatos que integran varias aplicaciones: servicios de voz, datos, música y video, juegos en línea, explica la analista de IDC, Yazmín Gutiérrez.

"Este interés se sustenta en las características de la llamada Generación M (Multiask) capaz de realizar varias tareas a la vez por lo que también demanda dispositivos capaces de realizar una cantidad de tareas simultáneamente", afirma.

Adictos a la tecnología

Desde el punto de vista de la pisiquiatría, las nuevas tecnologías de la información han traído algunos padecimientos. Entre ellos, trastornos de comportamiento, cambios de ánimo y aislamiento social.

Alejandro Nagy, sicoanalista y miembro de la sociedad Sicoanalista de México y Asociación Sicoanalítica Internacional, que los dueños de iPhone experimentan nuevas sensaciones de omnipotencia como el tener el mundo en sus manos o de omnipresencia, de estar disponible en cualquier parte.

Advierte también tan pronto salga un modelo que permita hacer más cosas, conectarse a mayor velocidad, o más memoria, los usuarios querrán descartar su iPhone en busca de la nueva sensación omnipotente del momento, es decir, el "iphone-plus".

En México se desconoce el número de adictos a las nuevas tecnologías de la información, porque el término todavía no es aceptado por la sociedad médica internacional.

Nagy Urbina aclara que para hablar de una adicción, esto implicaría analizar varios factores en su conjunto entre los genéticos, sico-sociales y ambientales.