Diego Armando Maradona ha calificado a la FIFA de multinacional y ha dicho que se está comiendo la pelota. Foto EFE/EPA/Daniel Dal Zennaro
Con el balón ya en juego, el Mundial de Brasil no calma las voces discordantes de exfutbolistas y famosos que se oponen al gasto desmesurado del torneo.
Sao Paolo, Brasil.- El fútbol es el deporte más practicado del planeta y el Mundial que organiza la poderosa Federación Internacional de Fútbol (FIFA) cada cuatro años el acontecimiento más seguido por la población. Pero la gran fiesta del fútbol mundial ha encontrado voces muy discordantes por la forma de organizar y ejecutar el campeonato que se celebra, desde el pasado 12 de junio, en Brasil, y que se alargará hasta el 13 de julio.

Exfutbolistas como Romario y Maradona, el extenista brasileño Gustavo Kuerten y escritores como Paulo Coelho han manifestado, de distinta manera, su malestar por un torneo en el que, durante las obras de construcción de las infraestructuras y estadios, ha visto morir a nueve trabajadores y en el que el gasto de estas construcciones se disparó hasta los 3,605 millones de dólares, cuatro veces más del presupuesto inicial, mientras su población sufre deficiencias en los sistemas nacionales de salud, transporte y educación. 

Abanderado de este grupo opositor es el exfutbolista brasileño y actual diputado Federal Romário da Souza Faria que ha llamado "ladrón" al presidente de la FIFA, Joseph Blatter, y "chantajista" al secretario general de esta organización, Jérôme Valcke. 

"No podemos esperar nada de la FIFA. Allí hay un chantajista que se llama Valcke y un ladrón que se llama Blatter", afirmó el mejor futbolista del mundo en 1994 y campeón mundial ese mismo año, en una entrevista a la red ESPN Brasil. 

Romário ha criticado en varias oportunidades los elevados gastos del Gobierno brasileño en la organización del Mundial, sobre todo en la construcción de los estadios en las doce ciudades que son sedes, y ha dicho que, al menos fuera de las canchas, Brasil será el mayor perdedor en el evento. 

Para el antaño goleador brasileño, además de los "ladrones" de la FIFA, Brasil sufre con los que "roban" en la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF). 

"Esas personas van a enriquecerse con el Mundial y nadie dice nada", afirmó el exfutbolista antes del comienzo del torneo, y señaló también que muchas de las obras en los estadios que se retrasaron, seguramente saldrían tres veces más caras que lo previsto, debido a que los responsables aprovecharon la urgencia para elevar precios y desviar más recursos. 

A las quejas de Romario se fueron uniendo otros exfutbolistas como Rivaldo, que ha señalado que "Brasil tiene otras prioridades"; o Raí,  para quien el brasileño no gritará apenas gol, aprovechará para sacar sus fantasmas. 

Mientras, Ronaldo, máximo goleador en la historia de los mundiales y miembro del Comité Organizador Local (COL), ha dicho sentirse "avergonzado" por la organización del Mundial, por lo que apoyará al precandidato opositor Aécio Neves en las próximas elecciones presidenciales del 5 de octubre. 

La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, quien aspira a la reelección, respondió sin citar a Ronaldo: "no tenemos que sentir vergüenza ni sentir el complejo de perro callejero". 

LA MULTINACIONAL FIFA

Otro de los exfutbolistas que han levantado la voz contra la FIFA ha sido Diego Armando Maradona, crítico habitual de esta organización a la que ha calificado de multinacional y de la que ha dicho que se está comiendo la pelota.

Las críticas del "Pelusa" se han centrado en el poder recaudatorio del poderoso organismo futbolístico. El de la FIFA es un poder feo, porque si ganan 4,000 millones de dólares y el campeón se lleva 35, hay una diferencia que no se puede creer. Y esto lo tiene que saber la gente.

Maradona está convencido de que el torneo de Brasil tiene todo para ser un gran Mundial, pero no hay que olvidarse de la gente. Soy hincha de Dilma (Rousseff), pero el cemento se llevó a muchas personas que no se tenía que haber llevado".

En esta línea se manifestaba el extenista Gustavo Kuerten, mejor jugador de la historia de Brasil, quien ha criticado al Gobierno brasileño por faltar al respeto a la población y por no hacer todas las obras públicas que prometió para el Mundial", y a la FIFA por "exprimir" los beneficios que genera el torneo, sin dejarle nada al país. 

"Solo exprimir para que (la FIFA) salga con todo y nosotros nos quedemos sin nada es injusto y eso no es 'fair play' (juego limpio). Por el contrario, el deporte no enseña eso. Hay que discutir esto con más claridad para que haya un beneficio mayor", manifestó el exdeportista. 

Muy crítico con el Gobierno de Dilma Rousseff, del Partido de los Trabajadores (PT), también ha sido el escritor Paulo Coelho, quien en una entrevista al periódico O Globo ha señalado que no puedo estar dentro de un estadio sabiendo lo que sucede fuera con los hospitales, educación y todo lo que el clientelismo del PT ha provocado.

Otras voces discordantes con el Mundial de Brasil han sido las de la actriz brasileña Luana Piovani, que ha pedido a sus seguidores no comprar ningún artículo de Fuleco, la mascota del mundial; o el cantante Ney Matogrosso, que ha apelado al modelo FIFA, de muchos beneficios, pero para el pueblo brasileño, no para el Mundial.  

DESTACADOS:

– Exfutbolistas como Romario y Maradona; el extenista Gustavo Kuerten o escritores como Paulo Coelho, han manifestado, de distinta manera, su malestar por el torneo brasileño.

– El de la FIFA es un poder feo, porque si ganan 4,000 millones de dólares y el campeón se lleva 35, hay una diferencia que no se puede creer. Y esto lo tiene que saber la gente, ha criticado fuertemente Maradona.

– Paulo Coelho ha señalado que no puedo estar dentro de un estadio sabiendo lo que sucede fuera con los hospitales, la educación y todo lo que el clientelismo del PT -partido del Gobierno- ha provocado.

Por Juan A. Medina/EFE-Reportajes