Tras la victoria del Zenit de San Petersburgo en la final de la Copa de la UEFA de fútbol, Manchester amaneció hoy arrasada por los fans del equipo perdedor, el Glasgow Rangers, que se desplazaron en masa a la ciudad del norte de Inglaterra.
La derrota por 2-0 del equipo escocés incitó a la violencia a los aproxidamnte 100.000 seguidores del Glasgow, que dejaron en el casco urbano de la ciudad una estela de desvastación, basura y destrozos, según aseguró hoy la BBC.

En cambio, entre los hinchas de ambos equipos, todo discurrió casi siempre de modo pacífico, añadió la emisora.

En la noche del miércoles, seguidores del Glasgow se enfrentaron a la policía, despues de que poco antes de finalizar el emocionante encuentro se estropease una pantalla gigante pública, lo cual desató los nervios de los aficionados.

Los agentes, atacados con botellas, arremetieron con las porras contra los violentos.