LA JORNADA
México, D.F. .- León Larregui, líder y voz del quinteto capitalino Zoé, irradia luz de sus ojos miel: tranquilo y sonriente, invita a cumplir los 10 años de carrera de su banda, en un concierto a efectuarse hoy en el Palacio de los Deportes. En entrevista, mientras salta de una memoria a otra, compara las diferencias entre la situación que vivía el rock mexicano en los años 90, cuando ellos surgieron, y la actual, fundamentada en la vida alrededor de la Internet: "gracias a este medio, el control está de nuevo en poder de la gente".
Hace 10 años, Zoé no imaginaba que podría llenar el coloso de Churubusco, a punta de melodías melancólicas e intensas, guitarras elegantes, energía electrizante, y letras plenas de paisajes fantásticos, amor, ternura y crítica al poder. En ese entonces, algunos integrantes de Zoé habitaban una "casa-comuna" llena de trebejos y dificultades para subsistir; Larregui recuerda que hubo lapsos en que, aferrados a su sueño musical, no tenían ni para comer: "Siempre esperamos el momento que hoy vivimos: dejar de preocuparnos por la renta y la luz, para sólo hacer música".

El líder de la banda que ha vendido con mayor éxito un EP independiente en México, The Room (2005), y ha ofrecido viajados frutos musicales como Memo Rex Commander y el Corazón Atómico de la Vía Láctea (2006). León recuerda: "Nos tocó vivir una etapa difícil, social y musicalmente. Recién surgía el EZLN: participamos en conciertos de apoyo; vimos gestarse un movimiento musical alrededor. El rock estaba castigado por los medios, y las disqueras apostaban más por productos prefabricados. Si no tenías éxito, te daban cuello; eso nos pasó en EMI. La música electrónica estaba en su apogeo: si tocabas rock, estabas perdido. Muchas bandas de nuestra generación se separaron; no aguantaron vara".

Titular del combo que parece detentar el cambio de estafeta entre las bandas de los años 90 y las de los dosmiles, abunda: "Lo padre del electrónico fue su penetración en Internet. Este medio ayuda a que las tendencias musicales sean conocidas simultáneamente en todos lados, y no estar a la zaga. El Myspace tiene un poder de difusión tremendo: ayuda mucho a las bandas, les permite una independencia real. Se me hace importante que gracias a estos medios, el control haya regresado a estar en poder de la gente: puedes oír lo que quieras, y no la música o información que los consorcios te decían que debías escuchar".

Larregui vuelve a su historia al lado de Sergio Acosta, Angel Mosqueda y Chucho Báez (Rodrigo Guardiola llegaría hasta 2004): "Cuando salimos de la disquera Sony (ahora están firmados por el sello Noiselab), nos empezó a ir mejor. Apareció Reactor, que comenzó a apoyar el rock en español. Empezó a haber más lugares para tocar, más bandas. Estamos en un punto en que empresas con recursos apoyan al rock. Y creo que a pesar de eso, el rock sigue siendo una expresión libre y rebelde.

"Siempre que surge un movimiento, es absorbido o se convierte en moda. Confío en que músicos y público sabrán salvar y defender la parte real de la música. Las canciones que más tocan las fibras de la gente, son las que, cuando las he escrito, he sido más sincero. No puedes hacer rolas para imitar tal banda, o para ser famoso, o porque es la moda tal sonidito. es importante trabajar un sonido propio."

Respecto del crecimiento de la escena local de rock, apuntó: "Es un buen momento, aunque podemos seguir creciendo. Es importante que las disqueras independientes no cometan los mismos errores de las grandes, y que las bandas sigan haciendo las cosas por sí mismas. Ahora todos pueden hacer un buen disco en su recámara, y de ahí lanzarlo al mundo".

Sobre los más jóvenes, dice verlos muy creativos y "prendidos", sin embargo, siente a México "lejos de ser equitativo y democrático": "Nuestro peor problema es el bajo nivel de educación, y la manipulación por parte de los dueños del país. La información es poder, y los que más saben, hacen sentir que tienen poder sobre los que menos saben. No les conviene un pueblo informado. Ahora uno tiene que ser autodidacta. Internet está lleno de información distinta a lo que ofrecen los medios, y yo veo ahí muy movidos a los chavitos. Creo que podemos esperar cosas muy buenas de esa generación".