Dublín.- La selección de Francia enfrenta mañana, en su camino al Mundial 2010 en Sudáfrica, al "infierno" que promete el equipo de Irlanda en el Croke Park de Dublín, pero también a la desconfianza que reina entre los propios seguidores galos.

Mientras tanto, para el actual subcampeón mundial y titular de 1998, la presión crece día a día. "Si nos perdiesemos el Mundial, sería un drama", escribió hoy el periódico "Le Parisien", un día antes del primero de dos duelos de play-off.
Dublín.- La selección de Francia enfrenta mañana, en su camino al Mundial 2010 en Sudáfrica, al "infierno" que promete el equipo de Irlanda en el Croke Park de Dublín, pero también a la desconfianza que reina entre los propios seguidores galos.

Mientras tanto, para el actual subcampeón mundial y titular de 1998, la presión crece día a día. "Si nos perdiesemos el Mundial, sería un drama", escribió hoy el periódico "Le Parisien", un día antes del primero de dos duelos de play-off.

Sin su lesionado astro Franck Ribéry, el juego francés dependerá mucho de lo que puedan hacer los veteranos Thierry Henry (32) y Nicolas Anelka (30) y, sobre todo, Yoann Gourcuff, un mediocampista tan habilidoso e inteligente como poco experimentado en lo que son las duras batallas del balompié internacional.

"No hay posibilidad de que no vayamos a Sudáfrica", "no me puedo imaginar un Mundial sin Francia", asegura el hombre de 23 años que juega en el campeón Girondins de Burdeos.

El presidente de la Federación Francesa (FFF) admite, a su vez, que una eliminación "sería muy dificil de digerir", pero promete: "Nos clasificaremos".

Los seguidores en Francia no están tan seguros, y la desconfianza tiene nombre y apellido: Raymond Domenech. El entrenador de los "bleus" es tan criticado dentro como fuera de su patria.

El lunes, cuando fue a asistir con algunos de sus jugadores al torneo de tenis de París-Bercy, Domenech fue abucheado sin compasión incluso por los respetuosos espectadores del deporte "blanco". Nadie le perdona el fracaso en la Eurocopa 2008 ni el mal juego del equipo.

También en Irlanda se dice que Domenech es el "punto débil" de los rivales. "Inclusive muchas veces ni se le entiende cuando habla", afirmó el ex internacional irlandés Tony Cascarino.

Francia contraataca: "Si lo atacan a Domenech, nos atacan a todos nosotros, somos un grupo unido", afirma el delantero galo Sidney Govou. "Mis jugadores están listos", asegura entretanto Domenech.

En la "guerra psicológica" previa al choque de Dublín, sin embargo, los irlandeses juegan tan duro como en la cancha. "Tenemos una personalidad más fuerte", dice el defensa Richard Dunne.

El entrenador italiano de Irlanda, Giovanni Trapattoni, apuesta en los 82.000 espectadores que se espera se den cita en el mítico Croke. "Será nuestra final", dice el "coach", agregando que, si sus dirigidos tiene "actitud", podrán luchar de igual a igual.

Los locales, con Robbie Keane como "jefe" en el campo de juego, intentarán llegar al gol con su mejor arma, los balones altos. Keane hizo 40 goles en 92 partidos con los "verdes".

"Ojo, que Trapattoni sabe lo que hace", advirtió hoy a sus compatriotas el legendario Michel Platini, hoy presidente de la UEFA, recordando sus tiempos bajo la conducción del italiano en el exitoso Juventus de Turin de los años 80.

Francia, que participó 12 veces en un Mundial, fue superado en la fase de grupos por Serbia, mientras que Irlanda fue segundo de Italia, aunque empató los dos duelos contra el campeón mundial.

En Dublín, los franceses jugarán con muchos cuidados y buscarán un resultado "agradable". "0-0 no estaría mal", opina Eric Abidal. El hombre del Barcelona formará el centro de la defensa con William Gallas, delante der portero Hugo Lloris.

Si bien es cierto que los medios franceses afirman que Domenech aún tiene varias dudas respecto al once titular.

Lo que es seguro es que al astro del Real Madrid Karim Benzema, quien recientente alegó no haber sentido "muchas ganas" de jugar para el seleccionado, criticando a Domenech, "calentará" en un principio el banco de suplentes en el frio de Dublín.