"No es solo para un público futbolero. No vemos goles en la película, se ven muy pocas jugadas. Es más bien ver que pasa fuera del rectángulo de juego en todos estos lados", comenta su director Federico Perett. Foto Especial
Tomás Rudich/DPA
El documental es el producto de más de 300 horas de filmación en 200 partidos entre 2009 y 2011 del llamado fútbol del ascenso.
Buenos Aires, Argentina.- Hay historias que sólo el fútbol argentino puede ofrecer, pero no siempre hay una mirada atenta para contarlas. En eso consiste la búsqueda del documental "El otro fútbol", un largometraje en el que la pelota es sólo una excusa.

Apto también para no futboleros, la película producida y dirigida por Federico Peretti con el apoyo del Instituto Nacional de Cine y Artes Visuales (INCAA), y que tendrá este jueves su estreno en Argentina, retrata un mundo que va más allá de lo que ocurre en una cancha.

El documental es el producto de más de 300 horas de filmación en 200 partidos entre 2009 y 2011 del llamado fútbol del ascenso. Lejos de los grandes contratos de la primera división profesional y de la mirada de los medios, Peretti recorrió cámara en mano las ligas regionales y los clubes más humildes del país, desde las canchas de tierra en la localidad de La Quiaca, en el norte de Argentina, hasta el césped sintético de la fría Ushuaia, la ciudad más austral del mundo.

"No es solo para un público futbolero. Si bien es el fútbol el eje que a todos los une, la película no es estrictamente sobre fútbol. No vemos goles en la película, se ven muy pocas jugadas. Es más bien ver que pasa fuera del rectángulo de juego en todos estos lados", comenta en diálogo con la agencia dpa su director.

A lo largo de 94 minutos se suceden vestuarios rudimentarios, instalaciones oxidadas y tribunas con tablones de madera. Clubes locales que pese a las carencias representan un lugar vital de socialización para sus integrantes, ya sean jugadores, dirigentes o hinchas, todos dispuestos a cualquier tipo de esfuerzos para mantenerse a flote.

"A mí lo que realmente me llamó la atención es el esfuerzo de toda esta gente y cómo familias o grupos de comunidades enteras organizan su vida en relación a llegar a un fin de semana y vivir para un deporte o para un club", relata Peretti, quien a sus 40 años está a las puertas de estrenar su primer largometraje tras varios cortos de ficción y producciones publicitarias.

Pero más allá del despojo y el olvido, la cámara se abre a la pasión del fútbol del ascenso, con jugadores que se arengan como si fuera una final del mundo, hinchadas enfervorizadas y relatores de radio que viven los partidos con inusual intensidad. Y, por supuesto, personajes que sólo el fútbol puede ofrecer: un árbitro taxista, un pastor religioso que ayuda a recuperar la moral de los jugadores o un equipo penitenciario en el que conviven presos y guardiacárceles.

Tampoco la desorganización y a la violencia del fútbol argentino están ausentes del paisaje que muestra la película: jugadores que después de ganar un partido caliente salen corriendo de la cancha para no recibir una golpiza, invasiones de campo, un corte de luz intencional para evitar el festejo de la visita y un presidente que intenta calmar en persona los incidentes en la tribuna.

Sin embargo, el documental no pretende soluciones sencillas, mucho menos juzgar. "Fui a escuchar o ver lo que ellos tenían para contarme. Fui a escuchar, no a buscar el testimonio conmovedor", insiste Peretti, quien luego de cubrir como cronista y fotógrafo en una revista los partidos de las categorías de ascenso entendió que allí había algo más para contar.

En cierta forma la película continúa la tradición de la literatura futbolera argentina, que tiene al fallecido humorista y escritor Roberto "El Negro" Fontanarrosa como uno de sus principales referentes. Porque en "El otro fútbol", los verdaderos artistas de la pelota no están dentro de la cancha.