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El Semanario Sin Limites
Después del derrame de tóxicos en ríos de Sonora, Grupo México debe hacer frente a graves daños que su descuido ha causado a la ecología y a los habitantes de la zona, y contemplar la posible pérdida de la concesión que le fue otorgada
Ciudad de México.- Grupo México, uno de los principales productores de cobre en el mundo, con importante presencia países como Perú y Estados Unidos, ha llamado la atención debido al derrame de 40 mil metros cúbicos de sulfato de cobre acidulado en los ríos Sonora y Bacanuchi, detectado el pasado seis de agosto, el cual ha puesto en riesgo la salud de los habitantes y del ecosistema.

En un principio GMéxico intentó deslindarse del caso señalando que dicho derrame fue causado por las lluvias en el estado, sin embargo la declaración fue desmentida por la Semarnat, Profepa y Conagua al documentar que en esos días no hubo registros de tal actividad, de esta forma se puntualizó que el Grupo fue el único responsable ante el considerado el peor desastre ambiental en la minería, lo cual vino acompañado de multas y denuncias penales ante la Procuraduría General de la República (PGR).
Antecedentes

En un principio la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) presentó ante el Ministerio Público Federal una denuncia penal contra las empresas Buena Vista del Cobre y/o Minera México, por su responsabilidad en el derrame de casi 40,000 metros cúbicos de lixiviados de Sulfato de Cobre Acidulado, en el Río Bacanuchi.

Y en una segunda visita la PROFEPA, realizó una clausura parcial temporal a las instalaciones de la mina Buenavista del Cobre-Grupo México, por encontrar irregularidades en el cumplimiento a la NOM-159-SEMARNAT-2011.

La nueva medida de seguridad de la PROFEPA ocurre como resultado del proceso de inspección que realiza a todas las instalaciones productivas que integran la mina Buenavista del Cobre en el municipio de Cananea, Sonora, luego de que el citado derrame ocurriera a los ríos Bacanuchi y Sonora.

Por su parte la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), elaboró un Dictamen Técnico en el cual precisó que el derrame fue ocasionado por la falla en el amarre de un tubo de polietileno (tubificación) en una de las piletas de lixiviados y por la falta de una válvula en la pileta de demasías, imputable a la empresa, por lo que se aplicaron Protocolos de Atención a Emergencias Hidroecológica, como la restricción del agua en el río y en 322 pozos.

Hasta el 20 de agosto, se habían registrado cinco personas con síntomas ocasionados por dicho evento. Por lo que las brigadas de salud han realizado visitas casa por casa, con la finalidad de identificar casos sospechosos, riesgos asociados, distribución de material de prevención (plata coloidal y trípticos), monitoreo entomológico y verificación de las acciones para el Correcto Uso del Agua.
GMéxico se aleja del foco

Tras los graves acontecimientos el Grupo ha sido fuertemente atacado a través de las redes sociales y sitios web de asociaciones y grupos ambientalistas, como es el caso de Greenpeace, que ha cuestionado las acciones que el Gobierno Federal ha tomado contra GMéxico:

En el caso de Sonora, se trata del peor desastre ecológico minero en la historia de nuestro país, al menos 40 mil metros cúbicos de cobre y acido sulfúrico derramados en los ríos Sonora y Bacamuchi (hay fuentes que aseguran que fueron hasta 240 mil), consecuencia de la mala operación de la minera Buenavista del Cobre, propiedad de Grupo México, de Germán Larrea, y de la débil actuación de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente y del gobierno estatal encabezado por Guillermo Padrés.

La pobre respuesta de las autoridades y las insignificantes sanciones previstas para Grupo México son una muestra evidente del desprecio que tienen no sólo al medio ambiente sino también a la población, a los productores y a la flora y fauna de la región, puntualizó Greenpeace a través de un comunicado.

Mientras que otros, señalan que Hasta el momento las autoridades han mostrado una complicidad con Grupo México, dueño de la planta minera que ha causado la contaminación de la Cuenca. Situación que no es nueva pues los habitantes de la región conocen al menos otras cinco veces más en las que las presas de jales han tenido fugas, siendo esta la más grave por la cantidad de químicos vertidos en el agua. En todas ellas la empresa minera ha ocultado información y no ha hecho planes de remedición de los daños, sostuvieron asociaciones ambientalistas.

Nada ha logrado que quien es considerado el segundo hombre más rico de México, Germán Larrea presidente del Grupo, haga frente a los comentarios hechos por dichas asociaciones o por los medios de comunicación, quienes destacan la afectación que viven más de 22 mil sonorenses, después de verse afectada su salud, y enfrentar la interrupción del suministro de agua.

Además de cuestionar la información proporcionada en su más reciente informe de sustentabilidad, por sitios como expoknews.com , al indicar que la empresa asegura contar con operaciones mineras certificadas bajo estándares mundialmente reconocidos, como el ISO 14001:2004, y el máximo distintivo del medio ambiente otorgado por el gobierno federal, el GE13.
El principio del fin

El hecho de que Grupo México minimizara el escándalo, ha ocasionado que ya no sólo esté a cargo de pagar una multa por 40 millones de pesos impuesta por la Profepa, sino que los partidos políticos han solicitado ante la Comisión Permanente quitar la concesión.

Por su parte la Comisión Especial de la Cámara de Diputados, entregó a la Junta de Coordinación Política de San Lázaro, el documento de 46 páginas publicado en la Gaceta Parlamentaria de la Cámara, el cual incluye recomendaciones, destacando la solicitud para proceder a la suspensión de actividades y evaluar la cancelación de la concesión otorgada a Grupo México, por ser responsable del desastre ambiental en la zona.

Además la Comisión Especial solicita a las autoridades federales una sanción ejemplar, penal, civil y administrativa en contra de la empresa minera Grupo México y los mandos directivos que resulten responsables.

Manifestaron que conforme a la información disponible, no hay condiciones técnicas, de responsabilidad estricta y conducta preventiva ni de restauración, por lo que el causante del derrame no puede seguir operando y la suspensión de actividades de la mina Buenavista del Cobre debe ser inmediata.

Destacando que Sonora no se ha beneficiado de la explotación de sus recursos, a cargo de empresas mineras como Grupo México y su filial Buenavista del Cobre, mismas que tampoco se han comportado como empresas responsables.

Recordaron que el consorcio gana 4.4 millones de dólares diarios y tiene un historial de incumplimientos legales y trato indebido a sus trabajadores, por lo que debe resarcir las afectaciones provocadas y detonar el potencial de desarrollo que le ha escamoteado a la entidad.

Heber Longhurst, analista del sector minero de Grupo Financiero Interacciones, explicó que si el gobierno federal, en particular la Secretaría de Economía, optan por retirar al grupo minero la concesión para la explotación del complejo minero, tal como fue planteado por la Comisión Permanente del Congreso, la empresa también perdería al menos 38% de sus reservas.

Cuestión por la que en días pasados hubo un descenso de 3.08% en sus acciones de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), debido a que los inversionistas toman sus precauciones ante posibles acciones del Gobierno Federal.

Por El Semanario