Redacción
En 1923 fue aproximadamente la fecha en que se realizó la última ejecución en Coahuila por pena de muerte. Cuenta una mujer de avanzada edad, quien recuerda los sucesos, que fue aplicada por miembros del Ejército mexicano por fusilamiento a un asesino y cuyo paredón era la pared del Panteón de San Esteban, en el centro de la ciudad.
La persona que murió era un joven acusado de haber asesinado a sus dos tías adultas, de apellido Zamora, debido a que las quería extorsionar para obtener dinero.

La persona que declara a VANGUARDIA este suceso afirma que vio pasar al joven amarrado con las manos en la espalda, tomado de los brazos de los soldados, quienes lo encaminaban por la calle Victoria rumbo a La Alameda, hacia el panteón.

La testigo explicó que durante el fusilamiento se concentró mucha gente. Ahí, el hombre de quien se desconoce su identidad, fue culpable de asesinato y ejecutado, siendo el último caso en Coahuila donde se aplicó la pena capital.