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México.- La temporada de ciclones tropicales 2008 prevé al menos 45 sistemas que podrían ir desde depresiones y tormentas tropicales hasta huracanes moderados e intensos, y en México casi 2 millones de personas están en riesgo por sus efectos.
De acuerdo con la coordinadora general de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación, Laura Gurza Jaidar, ocho entidades concentran a la población con más riesgo de sufrir los efectos de esos fenómenos por el grado de exposición y por su tipo de vivienda.

La temporada de ciclones tropicales, que inicia precisamente hoy en el Pacífico y el 1 de junio en el Atlántico, incluye 45 sistemas que podrían ir desde depresiones y tormentas tropicales hasta huracanes moderados e intensos.

La Secretaría de Comunicaciones y Transportes informó ayer que inició un operativo para enfrentar los huracanes que se presentarán este año, con el propósito de salvaguardar la vida humana en el mar e instalaciones marítimo-portuarias, así como para alertar a la población que habita en las zonas costeras.

Según datos de la Comisión Nacional del Agua de los 21 sistemas que se espera que se formen en el Atlántico siete serían tormentas tropicales, cuatro huracanes moderados y cuatro huracanes intensos.

En su "Informe sobre el pronóstico de la temporada de ciclones tropicales 2008", de los 24 sistemas que se prevén en el Pacífico siete alcanzarían intensidad de tormenta tropical, cinco huracanes moderados y tres huracanes intensos.

Gurza destacó que Veracruz, Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Puebla, Michoacán, Baja California y Tabasco son los estados que concentran la mayor cantidad de habitantes vulnerables, con casi un millón.

"Son entidades con alto nivel de vulnerabilidad por la exposición al fenómeno y que habitan en vivienda de alto riesgo", dijo en entrevista.

Indicó que "el país está expuesto en distintos grados y formas" ante estos fenómenos, pues aunque los estados costeros son los primeros en ser afectados por la entrada de meteoros el resto de las entidades pueden enfrentar inundaciones o deslaves por el escurrimiento y concentración de agua.

Un ejemplo de ello fue Tabasco, que el año pasado sufrió un efecto de marejada -elevación del nivel del mar- debido a la lluvia que se presentó en la zona en la parte más alta, y que provocó un escurrimiento de agua desde Guatemala y Chiapas, mencionó.

Subrayó que "llovió y mucho, pero la lluvia azotó las zonas más altas y el proceso de escurrimiento de salida al mar es lo que generó la elevación de ese nivel".

Al respecto, el subgerente de Pronóstico Meteorológico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), Alberto Hernández Unzón, subrayó que aunque los estados costeros son los más afectados, hay meteoros que cruzan la República y generan fuertes lluvias en el interior del país.

Precisó que Hidalgo, San Luis Potosí y Puebla son los más dañados por las precipitaciones intensas, e incluso en los últimos años la ciudad de México.